ASESINA SERIAL

Historias del crimen: ¿Quién fue Vera Renczi, la llamada "Viuda negra" de Rumania?

Historiadores de Europa oriental consideran a esta mujer como una de las criminales más sagaces y calculadoras de la región. Envenenó a 35 hombres y guardó sus cadáveres en una cava de vinos.

Las primeras décadas del siglo XX no solo estuvieron marcadas por la Primera Guerra Mundial, la fiebre española o la Gran Depresión, entre otros episodios, sino que también vivió un personaje criminal escondido bajo la apariencia de una joven bella y de buen pasar.

Se trató de la rumana Vera Renczi, la llamada "Viuda negra", quien envenenó con arsénico a unas 35 personas, entre ellas a dos maridos, varios amantes y a su propio hijo y mantuvo los cadáveres en el sótano de su casa durante la década de 1920 en la zona de Berkerekul (antes Yugoslavia hoy Serbia).

 

Su fecha de nacimiento es aún un misterio porque si bien se dice que tuvo lugar en 1903 en la ciudad de Bucarest, otros indican que pudo haber ocurrido a finales del siglo XIX, ya que no habían documentos fiables para confirmar la data.

De pequeña perdió a su madre y se fue a vivir con su padre a la zona de Berkerekul (actual Zrenjanin), puesto que su tío había fallecido y heredarían una mansión a las afueras de la ciudad serbia.

Vera Renczi: fuerte atracción por los hombres

A todo esto, Vera fue enviada a un internado hasta que cumpliera la mayoría de edad, pero su carácter ingobernable hacía que escapara a menudo del sitio y frecuentara diversos novios, muchos de ellos de elevada edad. De hecho, algunas personas que la conocieron sostuvieron que Vera era una mujer con enfermiza atracción hacia los hombres y bastante celosa.

Con 16 años se casó por primera vez con un empresario rico austríaco llamado Karl Schick, que tenía varios años más que ella y con quien tuvo a su hijo Lorenzo. Se fueron a vivir a una zona vinícola donde montaron una bodega que tuvo gran éxito.

Historias del crimen: ¿Quién fue Vera Renczi, la llamada "Viuda negra" de Rumania?
Vera Renczi tuvo muchos amantes en su vida (Archivo).

Cuando todo parecía indicar que la felicidad era moneda común, los celos de Vera eran constantes y los largos viajes de su marido banquero, le hacían pensar que la engañaba con otras mujeres. Una noche de 1920 que estaban cenando en la casona, la asesina envenenó el vino de su marido con arsénico, este murió y su coartada fue decirle a sus familiares y amigos que su marido la había abandonado.

Un año más tarde la mentira se estiró aún más cuando les dijo que tenía la información de que su esposo había muerto en un accidente en la Costa Azul francesa junto a su hijo (a quien había envenenado tiempo después), hecho que nunca demostró y que nadie investigó.

Otro marido, el mismo final

Ya viuda y solitaria, la asesina conoció Josef Renczi, que era dos años mayor que ella y también un empresario solvente, aunque esa ligadura solo duró dos años cuando Vera anunció a familiares y amigos que su "nuevo" marido la había abandonado aunque tuvo el mismo final que el austríaco.

Tras este episodio, Vera se volvió una "cazadora misteriosa de hombres", ya que su modus operandi era el siguiente: visitaba los cafés y locales nocturnos en la noche, conocía a hombres pocos vistos en el lugar y los llevaba a su mansión donde les ofrecía un banquete con comida y vino envenenado y mantenía sus cuerpos en el sótano.

 

Historias del crimen: ¿Quién fue Vera Renczi, la llamada "Viuda negra" de Rumania?
La ciudad de Berkerekul hoy Zrenjanin (Imagen ilustrativa).

Todo parecía desarrollarse de forma perfecta para la asesina serial hasta que una mujer engañada fue la clave del misterio, es que la esposa de un banquero sospechaba desde hace tiempo de las aventuras del hombre, decidió seguirlo hasta el bar y vio cómo el sujeto se iba con Vera hasta su mansión.

 

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La mujer guardaba los cuerpos en ataúdes (Imagen ilustrativa).

Pasó el tiempo y al no saber nada de su marido por días, decidió acudir a la policía que fue a la enorme mansión que tenía la asesina con una autorización judicial. El lugar era tan grande que los efectivos tuvieron que recorrer largos corredores abovedados de piedra y atravesar tres puertas de hierro.

Vera Renczi: horror en el sótano

Al bajar al sótano donde había una cava llena de vinos selectos, la policía se encontró con el horror: 35 ataúdes de zinc, alineados cada uno con su nombre y edad del muerto. En ese instante, Vera fue detenida y llevada ante un juez acusada de matar al banquero y otros hombres.

La investigación arrojó que las víctimas de la "viuda negra" eran 35, entre las cuales estaban sus dos maridos, su hijo y los amantes de turno. La prueba contundente fue el hallazgo del arsénico en el sótano, veneno capaz de matar a 100 hombres y muy utilizado en la ex -Yugoslavia.

Historias del crimen: ¿Quién fue Vera Renczi, la llamada "Viuda negra" de Rumania?
Docenas de ataúdes fueron encontrados en una cava (Archivo).

Vera primero negó los cargos, pero luego confesó las muertes, en cuanto a los crímenes de los hombres, lo justificó diciendo que "no soportaba la idea de que pudieran abrazar a otras mujeres luego de hacerlo con ella", y en lo que refiere a la muerte de su hijo, le dijo al juez que lo había hecho "porque era hombre e iba a tener a otra mujer en sus brazos".

 

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Los diarios reflejaron la noticia en la época (Archivo).

En el juicio se la encontró culpable por las 35 muertes y condenada a cadena perpetua, ya que al pertenecer a la aristocracia se salvó de la pena de muerte, por lo que le conmutaron la "humillación" de ser ajusticiada por la de ser encerrada para siempre. Finalmente, Vera Renczi murió en la cárcel en 1960 por causas naturales y nadie reclamó su cuerpo.

POR G.A.

 

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