Lisa Houston, una veterana maestra con más de 27 años de trabajo en la escuela secundaria Palmetto, en Carolina del Sur, renunció luego de que en las redes sociales se publicara un video en el que se ve cómo provoca y empuja a un estudiante que estaba durmiendo en la plena clase.  

En la grabación se observa cómo la profesora, subida al escritorio del alumno, trata de despertarlo, pegándole en las mejillas, luego lo patea y posteriormente le tira el pelo. Los otros estudiantes se ríen, mientras que este continúa durmiendo. 

Cuando la escuela inició una investigación de lo sucedido, la maestra renunció. Ella admitió que el "video luce mal" pero insistió en que "no fue un acto malicioso" y que todo fue en plan de diversión.

"Quiero que el público sepa que quiero a este alumno, y que nuestra relación era excelente. Nunca hubiera hecho nada para lastimarlo", comentó en un comunicado, citado por medios locales.

Lo llamativo de la situación fue que tras la renuncia de la maestra, más de 1600 personas firmaron una petición para que le restituyan su puesto laboral.  

"Lisa Houston fue acusada erróneamente de 'dañar' y 'maltratar' a un estudiante, cuando todo lo que estaba tratando de hacer era divertirse, despertarlo y hacerlo aprender. Se merece regresar al trabajo, más que nadie", dice el comunicado.

Además, algunos padres y estudiantes, tanto actuales como antiguos, se movilizaron en su apoyo, apuntando que la profesora tiene una larga experiencia educativa y buena relación con los alumnos, y que el video fue malinterpretado. También fue lanzada una campaña en las redes sociales para "bancarla".

Incluso, el padre del alumno que protagonizó el video aseguró que ni él ni su hijo pidieron alguna acción disciplinaria contra "la maestra forzada a renunciar" y expresó su esperanza de que la docente regrese a enseñar.