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Nuevo Papa: qué significan la fumata blanca y negra

Los distintos significados que determina el color del humo que sale por la chimenea de la Capilla Sixtina durante el cónclave para elegir el nuevo líder de la Iglesia Católica.

La Iglesia Católica dio inicio este miércoles a la celebración del cónclave donde se realizará la elección del sucesor del fallecido papa Francisco. Los cardenales electores, miembros del Colegio Cardenalicio con derecho a voto, se reunieron en la Capilla Sixtina, en el Vaticano, donde está instalada la chimenea que confirmará con la tradicional “fumata” cuando haya un nuevo Sumo Pontífice.

El proceso del cónclave comenzó formalmente con una misa solemne, conocida como la Misa Pro Eligendo Romano Pontifice, que se celebra en la Basílica de San Pedro. Una vez concluida la ceremonia religiosa, los cardenales electores se trasladaron a la Capilla Sixtina para participar de la votación. 

El momento de la fumata ha capturado históricamente la atención de los fieles católicos y turistas de todo el mundo que se acercan a Roma durante el cónclave. De este modo, se señala el resultado de las votaciones a través del humo que emana de la chimenea instalada en el techo de la Capilla Sixtina. 

El significado de la fumata blanca y negra

Este sistema de comunicación visual, conocido como la "fumata", informa al mundo exterior sobre el progreso yr esultado de las deliberaciones de los cardenales. El significado se distingue por el color del humo. La emisión de humo de color negro indica que no se ha alcanzado la mayoría necesaria de dos tercios de los votos para elegir a un nuevo Papa. Por el contrario, la aparición de humo de color blanco señala que se ha logrado el consenso requerido y que un nuevo Pontífice ha sido elegido.

Las votaciones se llevan a cabo hasta cuatro veces al día: dos sesiones por la mañana y dos por la tarde. Después de cada ronda de votación, las papeletas utilizadas son quemadas en una estufa especialmente diseñada para este propósito. La composición de los materiales quemados determina el color del humo resultante.

Para producir la fumata negra, se utiliza una combinación de sustancias químicas específicas. Tradicionalmente, se empleaba perclorato de potasio, un compuesto utilizado en la fabricación de fuegos artificiales, junto con antraceno, un derivado del alquitrán de hulla, y azufre. La combustión de esta mezcla genera un humo denso y oscuro, claramente visible desde la Plaza de San Pedro.

En contraposición, la fumata blanca se logra mediante la quema de una mezcla diferente de materiales. Los componentes principales utilizados para producir el humo blanco son la lactosa, el azúcar naturalmente presente en la leche, y la colofonia, una resina natural obtenida de los árboles de pino. La combustión de esta combinación genera un humo de color claro, indicativo de la elección de un nuevo Papa.

La tradición de utilizar el humo como medio de comunicación del resultado de las votaciones en el cónclave se remonta a más de un siglo. Históricamente, este era el único método disponible para informar al mundo sobre el avance del proceso de elección del líder de la Iglesia Católica. En sus orígenes, el sistema involucraba la quema de las papeletas de votación junto con paja seca para producir humo blanco y paja húmeda para generar humo negro.

Sin embargo, este método rudimentario no siempre resultó infalible, y en ocasiones dio lugar a confusiones en la interpretación del color del humo. Un ejemplo notable ocurrió en 1958, cuando una nube de humo de color incierto fue inicialmente interpretada como blanca, lo que provocó vítores y un anuncio prematuro por parte de Radio Vaticano, antes de que el humo se tornara definitivamente negro.

 

Los cardenales deben votar por mayoría de dos tercios para que haya un nuevo Papa.
Los cardenales deben votar por mayoría de dos tercios para que haya un nuevo Papa.

En el cónclave de 2005, la Santa Sede implementó un nuevo sistema para la emisión del humo, basado en tecnología electrónica. Este dispositivo permitía la liberación controlada de humo blanco o negro durante varios minutos, mientras que las papeletas de votación eran quemadas de forma independiente. Este avance tecnológico buscaba garantizar la claridad y la fiabilidad de la señalización.

Cabe destacar que el proceso del cónclave en la Capilla Sixtina sigue una serie de normas y procedimientos estrictos. Si después de tres días de votaciones no se logra la elección de un nuevo Papa, las votaciones se suspenden por un período máximo de 24 horas. Este intervalo se dedica a la oración, a una reunión informal entre los cardenales electores y a una breve exhortación espiritual, dirigida por el cardenal decano de la orden de los diáconos.

Para que un candidato sea elegido Papa, debe obtener una mayoría de dos tercios de los votos de los cardenales electores presentes. En caso de no alcanzarse este consenso en las primeras rondas de votación, se continúa votando hasta que un candidato reciba el apoyo necesario.

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