El 4 de junio un habitante de la ciudad de Marysville encontró en su patio lo que autoridades confirmaron era el primer avispón gigante asiático avistado en el país en 2021. El insecto de más de 5 centímetros de largo estaba ya muerto, pero su informe inspiró alerta por el bienestar de las abejas locales y los propios ciudadanos del estado de Washington.

Los expertos que acudieron a la escena reportaron que el insecto estaba seco y se encontró antes de temporada, por lo que podría tratarse de un "avispón procedente de una temporada anterior que no se encontró hasta ahora", dijo Sven Spichiger, entomólogo responsable del Departamento de Agricultura del Estado de Washington, durante una rueda de prensa.

"Quiero aclarar que un solo ejemplar muerto no indica la existencia de una población", dijo Spichiger, quien teorizó que la llegada de los avispones al país fue consecuencia del comercio internacional. "Pero en este momento, no hay pruebas suficientes para apoyar que exista una población en el condado de Snohomish".

A pesar del llamado a la calma las autoridades de Washington no tardaron en tomar medidas preventivas: días después del primer avistamiento del año, el Departamento de Transporte del Estado de Washington anunció que pondría 1.200 trampas en todo el estado para los avispones gigantes.

El espécimen puede llegar a triplicar a una abeja en tamaño.

Por último, Spichiger rescató el accionar del ciudadano que informó del insecto a través de Hornet Watch Online, una línea hablilitada por el Departamento de Agricultura del Estado de Washington tras los abundantes avistamientos a principios del 2020:

"Este nuevo informe sigue subrayando lo importante que es la denuncia pública de todas las especies sospechosas de ser invasoras, pero especialmente de los avispones gigantes asiáticos", dijo el experto. "Nada de esto habría sucedido sin que un residente se tomara el tiempo de sacar una foto y enviar un informe".

¿Por qué se llaman avispones asesinos?

Existen casos registrados de muertes humanas por picaduras de las avispas asesinas, pero son limitadas.

La temible “Vespa mandarinia” se volvió un fenómeno viral en 2020 por su tendencia a decapitar a las abejas y alimentar con larvas de abeja a sus crías tras atacar las colmenas. La especie invasora ataca a personas y mascotas solo cuando es provocada, pero su aguijón es más largo y tóxico que el de una abeja y puede dejar una cicatriz.

Alarma se elevó alrededor de su aparición masiva por el peligro que representan a la población local de abejas, que muchos agricultores utilizan para polinizar sus cultivos. Los casos de muertes humanas a mano de los avispones son reducidos, pero es cierto que suficientes picaduras podrían resultar fatales para el ser humano.

Y eso no es todo: un equipo de científicos encargados de limpiar la primera colmena encontrada en los Estados Unidos alertaron de la capacidad de los insectos para arrojar venenoChris Looney, un entomólogo que presenció la limpieza del nido, lo experimentó de primera mano: “Estaba más preocupado por el daño permanente de los nervios en el ojo por el veneno rociado que por la picadura”, aseguró.