Las dos horas más largas de su vida vivieron 64 visitantes a un parque de diversiones de Japón, cuando la montaña rusa en la que estaban tuvo que hacer una parada de emergencia por un desperfecto, con un detalle: todos quedaron cabeza abajo. Las festividades de la Semana Dorada hicieron que el parque temático de Universal Studios, en la ciudad de Osaka, estuviera repleto.

Entre todos los visitantes, 64 decidieron desafiar a la adrenalina en la montaña rusa Flying Dinosaur, sin pensar que los esperaba un momento terrible: la atracción tuvo que detener, de manera imprevista, su recorrido de unos 1.100 metros, por lo que todos ellos quedaron colgados, cabeza abajo, a unos 30 metros de altura.

El imprevisto se debió a un problema mecánico que tuvo que ser atendido de urgencia por los especialistas del parque, por lo que no fue posible aguardar a que el dispositivo tren llegara a destino o, por lo menos, dejara a sus pasajeros en una posición más cómoda.

La evacuación

En medio del pánico de quienes quedaron colgados, al borde de la muerte, las autoridades del parque activaron todos los protocolos de emergencia, por lo que personal de rescate llegó a pie hasta el lugar y realizó un minucioso trabajo para que, uno a uno, los clientes pudieran bajar sanos y salvos. Y aunque ninguno sufrió heridas, el último de ellos debió soportar dos horas boca abajo.

"Da miedo pensar que uno podría haber estado ahí arriba, no quiero subir nunca más", expresó una mujer, de 42 años, quien había llegado al parque, junto a sus tres hijos, procedente de la ciudad de Hiroshima. Mientras que otra, de 24, quien había estado en la montaña rusa poco antes del incidente, se quejó: "Ya es un viaje aterrador, así que quiero que lo operen de manera segura".

Una vez resueltas las complicaciones, generado en un dispositivo de regulación en los rieles, la montaña rusa volvió a operar con normalidad y el parque retomó su ritmo habitual.