La llegada de los 15 años en muchas jóvenes representa culturalmente un motivo de festejo. Algunas sueñan con una fiesta o reunión mientras que otras optan por un viaje. La historia de Jiromy Xool Pech, que vive en la comisaría de Caucel, en el estado de Yucatán, México, fue un caso especial: le pidió a sus papás usar el dinero que iban a invertir en la cena de sus 15 años, para comprar comida y regalarla a los vecinos de su comunidad.

Por la crisis a causa del coronavirus, decidió invertir su dinero de la fiesta en comida para sus vecinos. 

La joven fue vio durante estos meses a sus vecinos quedarse sin empleo debido a la contingencia sanitaria por el COVID-19. “En vez de fiesta, prefiero regalar comida a la gente, que se ayuden con eso”, señaló Jiromy, quien cumplió quince años el pasado 3 de agosto.

Ella misma cocinó y repartió la comida con ayuda de amigos y familiares. 

Con ayuda de sus familiares, preparó y repartió alimentos entre las familias de la comisaría que están pasando por un mal momento económico y que en muchos casos no pueden siquiera alimentar a su hijos.

“En vez de fiesta, prefiero regalar comida a la gente".

La gran comida se preparó con los pavos que habían criado para la cena de su fiesta, también contaron con el apoyo de algunos negocios de la misma comisaría meridana de Caucel y otros vecinos que se sumaron a la obra de buena fe de la muchacha y ayudaron en el reparto y distribución de los alimentos.