HISTORIAS

El costado solidario de la Pascua: movidas que le endulzan un poco la vida a los que menos tienen

En barrios populares hubo diferentes iniciativas y gestos para darle una alegría a aquellas personas que no la están pasando bien.

La Pascua representa la resurrección de Cristo y en los barrios populares, valga la redundancia, todo el año se viven días de resurrección, a fin de poder salir adelante ante las necesidades más extremas. Pero en esta Semana Santa se dieron notables muestras de ello por parte de esfuerzos y voluntades anónimas en pos de entregarles un huevo de chocolate a aquellos chicos que lo desean con ansias, y en cuyas casas no suele haber.

"Es una bendición para el chico. El niño nunca se va a olvidar de eso, es muy lindo entregar algo que lo va a recordar para siempre", comentó a Crónica Susana sobre la iniciativa que realizaron en los dos establecimientos de su Comedor "Niños de Luz y Esperanza", ubicados en la localidad bonaerense de Ingeniero Allan. La propuesta consistió, además de brindar un guiso de fideos tirabuzón como almuerzo, en entregar unos 200 huevos de Pascua, comprados y elaborados.

Al respecto, una de las impulsoras de dicha actividad solidaria consideró que este símbolo de chocolate "representa la resurrección de Cristo y es un pasito más también para alejar a los chicos de la calle, porque sufren realidades muy extremas".

El último viernes, en el barrio Pompeya de la localidad bonaerense de Merlo, unos 35 pequeños fueron partícipes de una jornada muy especial que incluyó juegos, un taller de pintura y una merienda y, como broche de oro, un huevo de Pascua. La misma se llevó a cabo en el "Centro Hoy para Mañana", y uno de sus principales referentes, Ángel Insfrán, detalló en diálogo con Crónica: "Al finalizar la jornada, cada nene y nena pudo llevarse su ‘huevito', cerrando el día con una sonrisa y un momento especial para recordar. Los chicos escuchan, miran y esperan su huevo de Pascua".

Los huevos de Pascua, un clásico de la Semana Santa.
Los huevos de Pascua, un clásico de la Semana Santa.

No obstante, Ángel aportó una mirada diferente sobre el significado de esta tradición de Semana Santa: "Tal vez no saben exactamente por qué se regalan o qué significan, y la verdad es que no importa la religión o el concepto que cada uno tenga sobre las Pascuas. Lo importante es que cada oportunidad de celebrar nos permite regalarles un momento distinto a los chicos, una sonrisa, un recuerdo lindo".

En la ciudad de La Plata, la gente de "Noches Solidarias" ya arrancó el mismo miércoles a la noche el fin de semana largo, repartiendo 250 minis huevos de Pascua a la gente que se encuentra en situación de calle. Un presente que habían comenzado a elaborar el viernes anterior y culminaron el último lunes.

Al respecto, Enrique Maestri, presidente de dicha organización, reconoció a Crónica: "Fue una tarea importante porque no sabían nada, no lo podían creer, hasta algunos se emocionaron hasta las lágrimas, y otros nos confesaban: ‘A mis hijos y a mis nietos no se les puedo comprar'. Son palabras muy pesadas".

Impresiones que los voluntarios solidarios pudieron recibir en los cajeros automáticos, en la Terminal de Ómnibus y en varias esquinas de la capital bonaerense, donde llevaron adelante la jornada benéfica la cual para quienes la ponen en marcha, como aseguró Quique, significa "un motivo para que se nos infle el pecho, lo hacemos sin interesarnos el por qué están en la calle".

La gente de "Noches Solidarias" repartió 250 minis huevos de Pascua a personas en situación de calle.
La gente de "Noches Solidarias" repartió 250 minis huevos de Pascua a personas en situación de calle.

Sin embargo, en algunas zonas postergadas la Pascua no llegó. Así lo reconoció Virginia Cáceres, creadora del comedor merendero "Los Carrillitos", del barrio de Villa Soldati, al afirmar: "No vamos a hacer nada, porque no tenemos nada. Es muy triste lo que está pasando en estos tiempos. Fui a un montón de lugares, empresas conocidas para que nos donen y, lamentablemente, no conseguí nada".

Ante semejante revés, Cáceres lamentó sobre los 38 niños que concurren a su establecimiento caritativo: "Nos piden, ¿pero qué podemos hacer? Algunos me dicen si podemos ir a la televisión para pedir. Otros me dicen que vendamos algo para juntar plata. La mayoría lloran por no tener sus huevos de chocolate y a mí me da tanta impotencia".

Tanto los que pueden como los que no son un claro ejemplo, en estas Pascuas, que viven buscando resucitar de la manera que sea.

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