Rusa murió a los 123 años
Atravesó la caída del zarismo y las guerras mundiales. La mujer es una de las pocas personas que pudo vivir en 3 siglos distintos.
La rusa Tanzilia Bisembeyeva, la persona más longeva del mundo según las autoridades de su país, murió este miércoles a la edad de 123 años, según informó su hijo Shintas Bisembeyev. Nacida el 14 de marzo de 1896, Bisembeyeva residía en la aldea de Islamgazi, en la región de Ástrajan, al sur de Rusia, donde se realizó un multitudinario funeral.
"Todo el pueblo vino al entierro para presentarle sus respetos", afirmó Nurgali Baitemirov, el jefe comunal. En su muy extensa vida, la abuela sobrevivió a varias revoluciones, la guerra civil que siguió a la caída del zarismo, las dos guerras mundiales y hasta a la caída de la Unión Soviética.
"En los últimos años, ella ya no salió a la calle, habló poco, se acostó más. Pero reconoció a todos los familiares.
"Mi madre vio muchas cosas en su vida. Vivió desde la época de Rasputin hasta la de Putin. Toda su vida se la pasó trabajando", había relatado su hijo años atrás. "Todos la respetaban. Era una persona muy hospitalaria y abierta", agregó este miércoles ante los medios rusos.
Para el hombre, ya anciano, la amabilidad y su actitud positiva ante la vida fueron el secreto de la longevidad de la mujer, quien formaba parte del reducido grupo de ancianos centenarios que viven en el mundo. "En los últimos años, ella ya no salió a la calle, habló poco, se acostó más. Pero reconoció a todos los familiares", agregó el hermano de la fallecida, Shintas Bisembeyev.
La mujer más longeva del mundo crió a cuatro hijos, y en los últimos años vivía con su hijo menor y su nuera. También tenía diez nietos, trece bisnietos y dos tataranietos. No fumaba y su alimentación estaba basada exclusivamente en productos naturales. Debido a que Bisembeyeva gozó de buena salud durante una gran parte de su vida, recién tuvo que acudir al médico cuando tenía 100 años, una vez que comenzó a tener problemas de la visión.
La centenaria fue incluida en 2016 en el libro ruso de los récords como la persona viva de más edad del mundo y fue la segunda en la historia en alcanzar la edad de 120 años. La primera fue la francesa Jeanne Louise Calment, quien vivió 122 años y 164 días.

