Un grupo de ex trabajadores de una reconocida aerolínea internacional revelaron algunos detalles de lo que fue su -lamentable- experiencia laboral con la empresa. Según denunciaron, su fisico fue monitoreado por oficiales de aseo, apodados como "la policía del peso".

Bajo la falsa premisa de “excelencia” en la prestación de servicios, algunas empresas pueden imponer demandas insólitas a sus empleados, que bordean el límite de lo éticamente correcto y hasta podría incurrir en maltrato laboral.

En el caso de las aerolíneas, la "presencia” y el aspecto físico puede ser un requisito excluyente para formar parte de su equipo de trabajo. Sin embargo, una de estas compañías llevó esta cuestión a un límite impensado.

Un grupo de ex trabajadores de Emirates denunció que su peso fue monitoreado constantemente durante su tiempo en la empresa. Según informó Insider, 150 personas de 25.000 que conformaban la plantilla se inscribieron en un “programa de gestión de apariencia” para asegurarse de que estaban “a la altura de lo que buscaban”. De acuerdo a las acusaciones, la reconocida aerolínea llegó a realizar recortes salariales a quienes tenían “sobrepeso” y no cumplían con los requisitos establecidos.

Karla Bayson, de 36 años, contó que vio a sus compañeros de trabajo recibir advertencias sobre su talla antes de dejar la aerolínea. La mujer aseguró que le dieron 14 días al personal para bajar de peso antes de que los “funcionarios de asistencia” los controlaran. También afirmó que la empresa no hizo excepciones para las madres que regresaron de la licencia por maternidad y dijo que solo tenían 180 días para bajar de peso.

Otro empleado que trabajó en la aerolínea durante más de cinco años, explicó que Recursos Humanos evaluaría el progreso de las personas que participaron del programa y qué sancionarían a los que no cumplieran con sus objetivos.

La ex azafata de Emirates, Maya Dukaric, dijo que los oficiales de aseo informaban al personal diciendo: "Oye, nena. Necesitás reducir la velocidad".

Las denuncias ocurrieron poco después de que una empresaria de Emirates, que había trabajado en la aerolínea durante una década, decidiera dejar su trabajo después de que la obligaran a ingresar en el programa de control de peso. Duygu Karaman afirmó que durante los últimos tres años de su carrera fue monitoreada luego de que un compañero de trabajo le informara anónimamente que pesaba “demasiado”.

La mujer declaró que la aerolínea la agregó al insólito plan para adelgazar por tener solo "2 kg. por encima de los requisitos de peso" y dijo que solo le proporcionaron información básica. “Te dan una hoja A4 que simplemente dice: 'No comas arroz, no comas pan'. Ese tipo de cosas. Eran cosas que todo el mundo sabe, como dormir regularmente, lo que no podía hacer por trabajo”, le dijo a The Mirror.  “Lo llaman departamento de nutrición", añadió.

Por si fuera poco, los empleados que eran obligados a participar del programa o aquellos que lo hacían por su propia voluntad tenían que permanecer en él durante un año antes de poder jubilarse. "Cada vez que ganaba unos kilos volvía a cero en el programa", agregó Karaman.

Karla Bayson contó que vio a sus compañeros de trabajo recibir advertencias sobre su talla antes de dejar la aerolínea.

Un portavoz de Emirates habló con la prensa y dio más información: “Como aerolínea global, tratamos el bien de nuestros empleados con la máxima prioridad, y creemos que estar en forma y saludable, tanto física como mentalmente, es un aspecto fundamental para que puedan poder realizar sus trabajos con seguridad y eficacia . Puede que no siempre sea evidente para nuestros clientes, pero las responsabilidades de nuestra tripulación de cabina se amplían y su capacidad de influir y lograr resultados seguros cuando es necesaria una ampliación y es necesario un nivel mínimo de aptitud física”.

Al ser consultado por los casos específicos que salieron a la luz, el representante explicó: "No comentamos sobre políticas o procedimientos internos o específicos, casos confidenciales de empleados existentes o pasados".