La primera funcionaria estadounidense en acusar a Moscú tiró una frase que quedó sonando en el ambiente diplomático mundial como una campanada. " Estados Unidos cree que Rusia es responsable del ataque a dos personas en Reino Unido, utilizando un gas nervioso de grado militar”, afirmó.

El 4 de marzo, el ex espía Serguei Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, fueron envenenados con gas nervioso en la ciudad de Salisbury. Ambos están en estado crítico. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó a Rusia a dar respuestas pero no ha sugerido que Moscú estuvo involucrado en el intento de asesinato. 

El embajador soviético repitió en la reunión que Moscú no está implicada y sugirió que el ataque fue una provocación para empañar la imagen de su país ante la Copa del Mundo y las elecciones. 

" Rusia no tuvo nada que ver con este incidente”, dijo Vassily Nebenzia. “No tenemos nada que temer, nada que esconder”, añadió. 

Haley dijo que Moscú “debe responsabilizarse por sus acciones”. “Si no tomamos medidas concretas inmediatas para resolver esto ahora, Salisbury no será el último lugar donde veremos armas químicas”, advirtió Haley, enfatizando que no se trata de “un caso aislado”

Reino Unido convocó a la reunión del Consejo para sumar apoyo contra Rusia por el ataque que fue “patrocinado por el Estado” ruso, había dicho antes de la reunión el embajador adjunto británico, Jonathan Allen. 

Al igual que Estados Unidos, el embajador de Francia, Francois Delattre, expresó durante la reunión el “respaldo pleno” y “completa solidaridad de Francia” con Reino Unido, aunque no señaló directamente a Moscú. 

La primera ministra británica, Theresa May, expulsó este miércoles a 23 diplomáticos rusos y suspendió las comunicaciones de alto nivel, tras considerar que Moscú es “culpable” del envenenamiento del ex espía. 

Como respuesta, Moscú advirtió que responderá con distintas acciones a la expulsión de sus diplomáticos.