Cártel Jalisco Nueva Generación: qué es y cómo opera en el mundo del narcotráfico
Tras caer abatido por el Ejército mexicano, "El Mencho" deja una estructura criminal con presencia en 100 países. Cuáles son sus principales negocios.
Nemesio Oseguera Cervantes, más conocido como "El Mencho" y abatido recientemente por el Ejército mexicano, encabezó durante más de una década al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Desde 2010, la organización se expandió de manera sostenida hasta posicionarse como una de las estructuras criminales más poderosas y violentas de México, a la par del Cártel de Sinaloa.
El CJNG tiene como principales actividades el narcotráfico y el tráfico de armas. Sus orígenes se remontan a 2007, cuando surgió como un brazo armado denominado "Los Mata Zetas", que en un comienzo operó bajo la órbita del Cártel de Sinaloa. La ruptura se produjo en 2010, tras la muerte de Ignacio "Nacho" Coronel, uno de los operadores clave de esa organización, hecho que marcó su independencia y consolidación.
La base territorial del grupo se encuentra en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima y Nayarit. Sin embargo, con el paso de los años extendió su influencia a casi todo el territorio mexicano y proyectó sus operaciones más allá de las fronteras nacionales.
En 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó al CJNG en la lista de organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y como terrorista global especialmente designado (SDGT), junto a otros cárteles mexicanos. Autoridades estadounidenses sostienen que, bajo la conducción de Oseguera Cervantes, el grupo fue responsable de múltiples homicidios contra organizaciones rivales y efectivos de seguridad mexicanos.
Así opera el CJNG
El uso sistemático de la violencia es una de las principales herramientas del cártel para afianzar el control territorial. Se le atribuyen ejecuciones públicas, la difusión de mensajes intimidatorios en redes sociales y ataques directos contra políticos, magistrados y fuerzas de seguridad.
De acuerdo con la DEA, la organización mantiene presencia en al menos 21 de los 32 estados de México y habría logrado expandir su red a cerca de un centenar de países, incluido Estados Unidos. Además del tráfico de drogas, el CJNG participa en extorsiones, secuestros, robo de combustible, tráfico de migrantes, así como en actividades de tala y minería ilegal.
Las autoridades estadounidenses lo señalan como uno de los principales responsables del flujo de estupefacientes hacia su territorio y otros mercados internacionales. Entre sus métodos más agresivos se cuentan ataques a fuerzas de seguridad con armamento de alto calibre e incluso el uso de drones cargados con explosivos.
La organización centra buena parte de su negocio en la fabricación y distribución de drogas sintéticas, como metanfetamina y fentanilo, actividades que le generan ingresos anuales por miles de millones de dólares. Para ello, se apoya en el control de puertos estratégicos, como el de Manzanillo, en Colima, utilizado para el ingreso de precursores químicos provenientes de China que luego son procesados en laboratorios clandestinos en México.
Estimaciones del gobierno estadounidense indican que el CJNG cuenta con entre 15.000 y 20.000 integrantes y maneja recursos económicos multimillonarios cada año.
Tras la muerte de "El Mencho", analistas prevén una reconfiguración interna de la estructura. No obstante, su esquema descentralizado permitiría la continuidad de las operaciones, en un escenario que podría derivar en nuevas disputas de poder y un incremento de la violencia.

