TESTIMONIO

"En este país me odian": la angustia de la abogada argentina acusada de racismo en Brasil

Agostina Páez sigue en Río de Janeiro. Mientras aguarda una audiencia clave para definir su futuro procesal, habló con Crónica HD para contar su "calvario".

A más de dos meses de haber sido retenida en Río de Janeiro por orden de la Justicia de Brasil, Agostina Páez, la abogada argentina acusada de racismo, continúa bajo investigación y aguarda una definición clave sobre su futuro procesal.

"En este país que me odia, soy la enemiga pública, y no sé lo que me puede pasar si voy a la cárcel", manifestó la joven santiagueña en diálogo con Crónica HD, durante una entrevista exclusiva brindada este domingo.

El hecho se remonta al 14 de enero, cuando Agostina protagonizó una discusión con empleados de un local gastronómico. En ese contexto, uno de los involucrados grabó un video en el que se la ve realizando un gesto imitando a un mono, lo que derivó en tres denuncias penales por discriminación en su contra.

"Reaccioné mal y estoy muy arrepentida", expresó Páez desde el departamento que alquila en las afueras de Río de Janeiro, donde permanece bajo una medida restrictiva que incluye el uso de tobillera electrónica y la prohibición de salir de Brasil.

Según relató, su vida cotidiana cambió drásticamente desde que el video se viralizó. "Estoy viviendo un calvario y vivo paranoica", expresó.

En la misma línea, agregó: "Las amenazas me llegan. Estoy muy sola y expuesta, y tengo miedo de que me hagan algo".

La versión de la argentina acusada de racismo en Brasil

De acuerdo con su versión, el episodio se originó por un desacuerdo en el cobro de la cuenta. "Nos quisieron cobrar otra vez lo que habíamos consumido a pesar de tener los comprobantes y no nos dejaban irnos del lugar. Una amiga fue a pagar igual para dejar de discutir y ellos empezaron a reírse de nosotras. Ahí me escuchan que digo ‘nos están robando' y empieza el enojo de ambos lados", recordó.

Además, sostuvo que la situación escaló cuando se retiraban del lugar. "Ahí es donde yo reacciono horrible, reacciono mal y me arrepiento un montón de haber reaccionado de esa manera. No debería haber reaccionado así", concluyó.

La causa tendrá una instancia clave el próximo martes 24 de marzo, cuando se realice una audiencia clave para fijar la sentencia definitiva en un caso que captó la atención internacional por la rigurosidad de las leyes contra el racismo en territorio brasileño.

Páez acumula tres denuncias por injuria racial realizadas por empleados del bar, aunque asegura que solo mantuvo un conflicto directo con uno de ellos, a quien le dirigió el gesto que se difundió en redes sociales.

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