Escalofriante hallazgo de restos humanos debajo de una cancha de fútbol: la historia que conmueve a los historiadores
Trabajadores de una empresa de construcción hallaron en octubre pasado restos de cientos de cuerpos debajo de una cancha de fútbol y, en estos días, el Museo de Viena emitió un comunicado con detalles impactantes.
La capital austríaca se encuentra conmocionada por un macabro hallazgo realizado por obreros de una empresa constructora, quienes estaban renovando un campo de fútbol y se toparon con los restos de cientos de cuerpos humanos que estaban enredados en una fosa común, e inmediatamente alertaron a las autoridades.
Si bien el impresionante descubrimiento realizado en el barrio de Simmering, en la ciudad de Viena, tuvo lugar en octubre pasado, en los últimos días un comunicado del Museo de Viena confirmó de qué se trata el escalofriante hallazgo.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"En tanto, los arqueólogos contratados para estudiar los restos en cuestión indicaron que los cuerpos parecían haber sido descartados rápidamente, conclusión a la que llegaron por la forma en la cual los localizaron.
Tras meses de investigación, los arqueólogos confirmaron que al menos 129 personas fueron enterradas en el sitio, aunque también se realizó el descubrimiento de numerosos huesos dislocados, lo que sugiere que el número total de víctimas podría ascender a 150.
Muchos de los cuerpos encontrados habían sido enterrados boca abajo y con las extremidades entrelazadas, lo que llevó a los especialistas e historiadores a pensar que la fosa estaría relacionada con la feroz batalla que se libró entre romanos y germánicos en esta parte de Europa.
Todos los cuerpos localizados eran hombres de entre 20 y 30 años que gozaban de buena salud, según los análisis. Sin embargo, habían sufrido algún tipo de lesión devastadora, como heridas causadas por espadas, lanzas, dagas y virotes.
Hasta el momento, los investigadores solo pudieron identificar a uno de los hombres como guerrero romano, y mientras estudian la cronología de los hechos esperan aprender mucho más acerca de este descubrimiento.
Más allá de la importancia histórica, este descubrimiento es algo completamente inusual para los arqueólogos, quienes aseguran que los romanos incineraban principalmente a sus muertos hasta el siglo III.
Estos cuerpos son una oportunidad única sin precedentes para estudiar las biografías de individuos que vivieron durante el siglo I, cosa de la que no se tiene casi registro.

