Estados Unidos revocó más de 100.000 visas en su primer año de gestión: "Se trata de un privilegio, no un derecho"
El Departamento de Estado brindó detalles sobre la medida del gobierno de Donald Trump que se basa en la seguridad interna y el control de antecedentes criminales.
El gobierno de los Estados Unidos anuló más de 100.000 visados durante el primer año de gestión de Donald Trump, según informó este martes el Departamento de Estado.
Esta medida forma parte de una reestructuración de la política migratoria trumpista que prioriza la seguridad interna y la revisión exhaustiva de los antecedentes penales de los ciudadanos extranjeros residentes o con permisos de ingreso.
A través de sus canales oficiales, el Departamento de Estado subrayó la naturaleza legal del documento al afirmar que una visa "es un privilegio, no un derecho".
The United States has no obligation to host criminals who endanger the American people. A U.S. visa is a privilege, not a right.
In this Trump Administration's first year, we revoked over 100k visas from the Worst of the Worst - DUI, child abuse, and assault. A few examples: pic.twitter.com/2wHVtkzQYV— Department of State (@StateDept) February 17, 2026
Las autoridades informaron que Estados Unidos "no tiene obligación de albergar criminales que pongan en riesgo al pueblo estadounidense", justificando así la aplicación de exclusiones para extranjeros vinculados a delitos graves o conductas que afecten el orden público.
Entre las causas para la revocación de estos permisos se destacan las condenas por conducir bajo los efectos de sustancias (DUI), episodios de violencia doméstica y agresiones físicas.
El control de antecedentes se extendió también a delitos de índole sexual y casos de abuso infantil, considerados prioritarios para la interrupción de la permanencia legal.
El informe oficial detalló casos específicos para ejemplificar la aplicación de estos criterios. Uno de ellos involucra a un ciudadano extranjero con múltiples arrestos por intoxicación en la vía pública y violación de los términos de su libertad bajo fianza.
Tras la verificación de la recurrencia de estas conductas, la administración procedió a la baja inmediata de su estatus migratorio. Asimismo, se reportó la anulación de la visa de un individuo que había ingresado al territorio estadounidense con el propósito de ejercer la docencia. El permiso fue revocado tras enfrentar y confirmar cargos judiciales por abuso sexual contra una estudiante, configurando una violación directa a las condiciones de confianza del visado otorgado.
Otro caso detallado refiere a la condena de un extranjero por agresiones sexuales contra tres mujeres jóvenes. La resolución judicial derivó automáticamente en la cancelación definitiva de su derecho a permanecer en el país bajo cualquier categoría migratoria.

