Historias del crimen: ¿Quién fue Darya Saltykova, la asesina aristócrata rusa?
Esta histórica asesina rusa nació en el Siglo XVIII y, si bien poco se sabe de sus primeros años de vida, ya en su juventud se volvió rica y poderosa, situación que la llevó a asesinar a cientos de siervos que la atendían.
Corría el Siglo XVIII y el Imperio ruso se expandía en gran parte de Europa, pero más allá de su grandeza política y militar vivió momentos de tensión interna con la aparición de una asesina serial que dejó una cruenta huella de muerte en aquella región del mundo.
Su nombre era Darya Saltykova, una aristócrata y asesina rusa, quien nació en marzo de 1730 en la capital del imperio. De su infancia se sabe muy poco, por lo que hay que saltar a su juventud, en la cual se hizo famosa por torturar y matar a aproximadamente a 138 de sus siervos, sobre todo mujeres jóvenes.
Las crónicas policiales de la época la ubican como una sádica que se divertía abusando de sus criados, y un caso muy similar lo encontramos en el siglo XVII con la noble chilena Catalina de los Ríos y Lisperguer conocida como "la Quintrala".
Saltykova se casó muy joven y enviudó a los 26 años, pero con la muerte de su marido recibió una considerable fortuna y vivió junto con sus hijos y un número notable de siervos. Esta notable situación la ubicó como señora del castillo, en donde pudo torturar y matar a muchos de sus criados sin ningún testigo.
Por el poder que tenía, la asesina siempre tuvo buenas vinculaciones en la corte del zar, y numerosas denuncias contra ella fueron desconocidas o acabaron en castigos a los denunciantes.
Sin embargo, los parientes de las víctimas lograron hacer llegar una petición a la zarina Catalina II de Rusia, que en 1762 decidió arrestar y juzgar públicamente a Darya como parte de su campaña contra los "actos ilícitos".
Tras el pedido oficial de la zarina, la criminal permaneció detenida durante seis años (hasta 1768), tras lo cual se desarrolló una ardua investigación. El Colegio de Justicia interrogó a numerosos testigos e inspeccionó la residencia de la acusada, y se llegó a contabilizar 138 muertes sospechosas, que en su mayoría se le atribuyeron a Saltykova.
Cuando fue llevada a juicio, el jurado ruso la declaró culpable de la muerte de 38 siervas, a golpes y mediante torturas. Pero como la pena de muerte había sido abolida en 1754, Saltykova fue encadenada durante una hora sobre una plataforma, con un cartel colgado al cuello que decía: "Esta mujer ha torturado y matado". La historia terminó indicando que la asesina rusa después fue recluida de por vida en un convento de la ciudad de Moscú, en donde murió el 27 de noviembre de 1801.
POR G.A.

