Trump denunció el "odio" en su país tras masacre en sinagoga
El presidente de Estados Unidos realizó varias publicaciones al respecto de esta matanza en su cuenta de Twitter, y luego brindó testimonio durante un acto en la 91º Convención y Exposición Anual de los Granjeros de América del Futuro.
Donald Trump denunció este sábado el “odio” en Estados Unidos luego de un tiroteo en una sinagoga en Pittsburgh, en el estado de Pensilvania, donde un hombre mató a varias personas antes de ser detenido.
"Es una cosa terrible, terrible lo que está sucediendo con el odio en nuestro país, francamente, y en todo el mundo”, dijo Trump a periodistas antes de partir para una serie de eventos de campaña en Indiana e Illinois. “Hay que hacer algo”, afirmó.
Mientras medios locales consignaron que el número de muertos en Pensilvania podría alcanzar a ocho, el mandatario afirmó que el saldo del tiroteo parecía “mucho más devastador de lo que nadie pensó originalmente”.
Más tarde, en Indianapolis, aseguró que “muchas personas” fueron asesinadas, en lo que “definitivamente parece un crimen antisemita”.
"El mundo es un mundo violento”, dijo, llamando al sospechoso “un hombre loco, un desquiciado”.
El mandatario afirmó estar “considerando” cancelar sus mitines electorales debido al suceso. Cuando se le preguntó si era hora de revisar las indulgentes leyes de armas del país, el presidente sugirió en cambio que el número de víctimas podría haber sido mucho menor si se hubieran colocado guardias armados en la sinagoga.
"Si tuvieran protección dentro del templo, tal vez podría haber sido una situación muy diferente”, especuló.
El mandatario sí pidió una justicia más rápida y condenas más severas, incluso invocando un mayor uso de la pena de muerte.
"Cualquiera que haga algo como esto a personas inocentes en un templo, en una iglesia... realmente debería sufrir ese castigo final”.
Durante los últimos 10 años en Estados Unidos ha habido tiroteos masivos en una iglesia de Texas (26 muertos), en una iglesia de feligreses principalmente afroestadounidenses en Carolina del Sur (nueve muertos), en dos centros judíos en Kansas City (tres muertos), en un templo sij en Wisconsin (seis muertos) y en una iglesia Unitaria en Tennessee (dos muertos).
Cuando se le preguntó si todas las iglesias y sinagogas debían tener guardias armados, Trump respondió: “Odio pensar de esa manera”.
Pero agregó: “Ciertamente, uno quiere protección. No tenían ninguna protección... Los resultados podrían haber sido mucho mejores”.
"Es una cosa terrible, terrible lo que está sucediendo con el odio en nuestro país, francamente, y en todo el mundo”, dijo Trump a periodistas antes de partir para una serie de eventos de campaña en Indiana e Illinois. “Hay que hacer algo”, afirmó.
Mientras medios locales consignaron que el número de muertos en Pensilvania podría alcanzar a ocho, el mandatario afirmó que el saldo del tiroteo parecía “mucho más devastador de lo que nadie pensó originalmente”.
Más tarde, en Indianapolis, aseguró que “muchas personas” fueron asesinadas, en lo que “definitivamente parece un crimen antisemita”.
"El mundo es un mundo violento”, dijo, llamando al sospechoso “un hombre loco, un desquiciado”.
El mandatario afirmó estar “considerando” cancelar sus mitines electorales debido al suceso. Cuando se le preguntó si era hora de revisar las indulgentes leyes de armas del país, el presidente sugirió en cambio que el número de víctimas podría haber sido mucho menor si se hubieran colocado guardias armados en la sinagoga.
"Si tuvieran protección dentro del templo, tal vez podría haber sido una situación muy diferente”, especuló.
El mandatario sí pidió una justicia más rápida y condenas más severas, incluso invocando un mayor uso de la pena de muerte.
"Cualquiera que haga algo como esto a personas inocentes en un templo, en una iglesia... realmente debería sufrir ese castigo final”.
Durante los últimos 10 años en Estados Unidos ha habido tiroteos masivos en una iglesia de Texas (26 muertos), en una iglesia de feligreses principalmente afroestadounidenses en Carolina del Sur (nueve muertos), en dos centros judíos en Kansas City (tres muertos), en un templo sij en Wisconsin (seis muertos) y en una iglesia Unitaria en Tennessee (dos muertos).
Cuando se le preguntó si todas las iglesias y sinagogas debían tener guardias armados, Trump respondió: “Odio pensar de esa manera”.
Pero agregó: “Ciertamente, uno quiere protección. No tenían ninguna protección... Los resultados podrían haber sido mucho mejores”.
President Trump's remarks on the horrific, anti-semitic, attack during a baby naming ceremony at a Pittsburgh synagogue this morning: pic.twitter.com/3J6WxkP8Ec
— The White House (@WhiteHouse) 27 de octubre de 2018
Events in Pittsburgh are far more devastating than originally thought. Spoke with Mayor and Governor to inform them that the Federal Government has been, and will be, with them all the way. I will speak to the media shortly and make further statement at Future Farmers of America.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 27 de octubre de 2018Watching the events unfolding in Pittsburgh, Pennsylvania. Law enforcement on the scene. People in Squirrel Hill area should remain sheltered. Looks like multiple fatalities. Beware of active shooter. God Bless All!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 27 de octubre de 2018
