Por Jorge Cicuttin
@jorgecicu

Mientras en la Argentina estamos pendientes de los allanamientos a las viviendas de Cristina Fernández de Kirchner, la inspección en el convento de los bolsos de José López o las cajas fuertes encontradas en el departamento de Néstor Otero, en otros países del mundo también siguen con atención la megacausa por las coimas que destaparon los cuadernos del chofer Centeno.

Porque coimas no hubo ni hay solo en la Argentina. Y esta causa estaría aportando datos de interés para otros países.

Ya el fiscal de Crimen Organizado de Uruguay, Luis Pacheco, le pidió a su par argentino Carlos Stornelli, tener acceso a las declaraciones realizadas hasta el momento en la causa de los cuadernos. Son muchas las declaraciones que hablan de valijas con dinero viajando por avión y lanchas hacia Uruguay. Y a la justicia oriental le interesa seguir el camino de ese dinero en sus tierras.

Una fiscal de Milán, Italia, que investiga a la empresa Techint, lo contactó a Stornelli para solicitarle formalmente datos de la causa de los cuadernos. Se trata de Donata Costa, quien lleva adelante una investigación contra los directivos de Techint por la posible utilización de sociedades offshore y una cuenta en Suiza para pagar sobornos a funcionarios brasileros para que acceder a obras de Petrobras. Para la fiscal italiana, cobra vital importancia la declaración del arrepentido Héctor Zabaleta, ex director de Techint, quien admitió pagos ilegales a Roberto Baratta. Sospecha que Zabaleta es clave en el proceso de pagos de coimas en la empresa, las que no abarcan solo las actividades en Argentina.

La olla que destaparon los cuadernos tiene cada vez mayor profundidad. Y una pregunta clave sigue siendo, ¿hasta dónde llegará? Día a día, salpica a más.