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El Banco Central dio un pasito hacia atrás para no quedar en offside ante la mirada del juez de línea que observaba atento desde la Casa Rosada. El mensaje de Federico Sturzenegger viajó los 450 metros que separan Reconquista 268 de Balcarce 50 con dos premisas principales. La primera: no hay problema, las tasas bajan. La segunda: van a hacerlo a mi ritmo.

Desde hace dos semanas, cuando se anunciaron las nuevas metas de inflación, la pregunta que sobrevoló la economía argentina fue qué sucedería con la tasa de interés de referencia, con la cual se maneja la política monetaria. Es un instrumento, en definitiva, con el que busca manejar la cantidad de dinero que circula y poder calibrar el ritmo de suba en los precios.

La disputa por el nivel de tasas podría resumirse bruscamente así: tasa alta, menos inflación pero crecimiento más lento (y viceversa). La entidad monetaria hubiera preferido mantener la dureza con tasas todavía altas y es entendible: su mayor interés es bajar la inflación. El ala política del equipo económico, por su lado, buscó influir de manera más concreta sobre el nivel de esta tasa (que el BCRA define de forma independiente) y presionó para que baje, para favorecer el despegue económico, todavía tibio.

Y eso sucedió, aunque difícilmente haya sido con el ritmo al que esperaban en la Casa Rosada. Fue apenas 0,75%, mientras el consenso del mercado indicaba al menos el doble. La tasa entonces quedó en 28%, que para muchos aún sigue siendo alta, considerando que la inflación interanual (es decir, midiendo un mes contra el mismo mes del año anterior) está más cerca del 21%. Esos siete puntos de distancia son los que la jefatura de gabinete busca acortar.

El duelo de tasas e intereses quedó, parece, empatado. El Banco Central buscó respetar la "sugerencia" del gobierno nacional, pero dio a entender que no perdió el control de la política monetaria. Después de mirar cómo los funcionarios económicos hablaron de reformas paulatinas durante dos años, el que busca gradualismo con las tasas, ahora, es Sturzenegger.