RELATOS

La tumba del Cementerio de la Recoleta que puede abrirse desde el cajón: su increíble historia

Un empresario inglés diseñó un sorpresivo mecanismo en su tumba. ¿A qué se debía?

La Ciudad de Buenos Aires es uno de los destinos más elegidos por millones de turistas para disfrutar de una escapada durante los fines de semana.

Estas ocasiones son ideales para conocer los diferentes puntos porteños, como es el caso del Cementerio de la Recoleta, un fuerte emblema local.

Este mágico espacio cuenta con decenas de mitos e historias paranormales que se hacen presentes por sus pasillos. Así es el caso de la estatua de una mujer con su perro, o el detalle de una tumba con un sistema de escape, que llama la atención de propios y extraños.

En este último caso, se hace alusión a una idea que tuvo un empresario británico que vivía en Argentina, quien llevó a cabo un mecanismo fuera de lo común para el momento de su muerte.

La tumba está en el Cementerio de la Recoleta.
La tumba está en el Cementerio de la Recoleta.

Se trata de Alfredo Gath, quien por miedo a que ocurriera un nuevo caso de una persona que fuera enterrada viva estuvo meses trabajando en este proyecto; sin embargo, nunca se activó.

La llamativa historia de la tumba con escape

En el panteón que Alfredo Gath había ideado en el Cementerio de Recoleta para el momento de su muerte, existía una posibilidad que permitía que se abra el cajón y advierta a los presentes en caso de que el fallecimiento se trate de un error de la funeraria.

El mecanismo hidráulico especial que contaba esta tumba causaba que, ante el mínimo movimiento que se produjese en su interior, se abriera el féretro como la puerta de su mausoleo, activando campanas para alertar.

La tumba de Alfredo Gath tenía un mecanismo especial que se activaba en caso de que lo entierren vivo.
La tumba de Alfredo Gath tenía un mecanismo especial que se activaba en caso de que lo entierren vivo.

Al menos 12 veces fue probado en vida por el empresario inglés entre 1932 y 1936, como para asegurarse de que iba a funcionar en el caso de que se equivoquen un ataque de catalepsia con un fallecimiento.

Quién era Alfredo Gath, el creador de un escape de su propia muerte

El empresario inglés Alfredo Gath era un comerciante que llegó a sus casi 30 años a Argentina y construyó, junto a su socio Lorenzo Chavez, la cadena de tiendas llamadas Gath & Chaves, con epicentro en la ciudad de Buenos Aires.

Desde 1883 comenzaron su emprendimiento de venta de ropa de hombres, pero con un crecimiento exponencial que generó que incorporaran prendas de mujer, nuevas sucursales y se convirtieran en un emblema.

Tras varios años de un fuerte éxito comercial, decidieron vender sus locales a capitales extranjeros -ingleses para ser más precisos- en una cifra impactante.

Una vez que la sociedad vendió estas acciones, empezaron con un proyecto de vida que consistía en viajar a Europa, descansar lo más que pudieran, aunque también tuvieron incursiones en otros negocios que no tuvieron tanto éxito.

En 1932, el santiagueño Lorenzo Chavez murió y fue sepultado en una de las bóvedas del cementerio de Recoleta. A partir de ese momento, su socio de toda la vida comenzó a idear el mecanismo dentro del ataúd para el momento de su muerte. Pocos años después, en 1936, Gath falleció con la seguridad de que su proyecto funcionaba con normalidad.

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