Por María Helena Ripetta
mripetta@cronica.com.ar

Vanesa Celma tenía 27 años y estaba embarazada de ocho meses. El 29 de junio de 2010 discutió con su pareja. El hijo de 5 años estaba jugando en la casa de Rosario en la que vivían. Fue el nene que salió desesperado a pedir ayuda porque su mamá se estaba prendiendo fuego.

Vanesa fue llevada de urgencia al hospital, le hicieron una cesárea de urgencia y nació su beba. Estuvo cuatro meses internada en terapia intensiva y pedía que no la dejen sola.

Le dieron el alta pero una semana después tuvieron que volver a internarla, por un cuadro de deshidratación, y el 22 de noviembre murió. Y sus familiares aún reclaman justicia por lo que creen fue un caso de femicidio de la madre de una nena que hoy ya tiene 8 años. Y tiene otros hijos que quedaron al cuidado de su hermana.

Si bien su familia lo señaló a su marido como el agresor, el nunca fue imputado y hoy la causa esta archivada. Su familia nunca creyó que se quemó sola como él decía, su marido repetía: “mirá lo que te hiciste”.

“Vanesa le contó a una de las enfermeras que habían discutido esa noche y que él le dijo ‘te querés morir, dejame de joder’ y la prendió fuego. También que antes la había golpeado pero que la amenazaba con que no le íbamos a creer para que no dijera nada. Lo único que pedía era no quedarse nunca sola, tenía miedo”, dijo a “Crónica” Eva Domínguez, esposa del hermano de Vanesa, quien junto al resto de la familia reclama que no quede impune, para ellos no hay dudas que Vanesa fue asesinada.

“Ese día su esposo la sentó en el auto para llevarla al hospital con la hermana de Vanesa y él le decía: ‘Mirá lo que te hiciste’ “, relató la cuñada, cuando había sido él quien la había quemado.

Era otro caso como el de Wanda Taddei, con una mujer embarazada encima, pero su pareja nunca fue detenido. “Nunca fue imputado. La causa se caratuló como incendió como si Vanesa fuera una cosa, o una mesa o una silla. No se tomaron cuenta las declaraciones de los vecinos y las amigas que hablaban de la relación violenta. El siempre aportó pruebas como si hubiera sido ella la que se lo quiso hacer “, contó Eva.

Los hijos de Vanesa quedaron al cuidado de su la hermana. “El nunca los pidió para estar con él, si no para darselos a su mamá. Los chicos pusieron por escrito que no querían estar con él. Ellos están bien con sus tía que los cuidó desde que su mamá murió" sostiene Eva.