Gustavo Martínez, ex pareja de Ricardo Fort y tutor legal de sus hijos Marta y Felipe tras la muerte del empresario, decidió terminar con su vida el pasado miércoles arrojándose desde el piso 21 del edificio donde convivía con los adolescentes en el barrio porteño de Belgrano.

Posteriormente al hecho, la policía arribó al lugar y constató que el hombre ya no tenía signos vitales: se había suicidado a las 4.15 de la mañana mientras los adolescentes se encontraban en sus habitaciones.

Al momento, los investigadores y el entorno intentan reconstruir las últimas horas del entrenador físico para dar claridad a las razones de la terminante decisión. En este sentido, César Carozza, abogado de los mellizos, ya aportó información que delinean ese sendero: Martínez tenía Alzheimer hace varios años y estaba sumido en una profunda depresión desde la muerte de Ricardo Fort.

 

En las últimas horas, circuló un mensaje de texto que el fallecido le envió a su sobrino horas antes de su muerte, en el que le detalla su estado de ánimo: "No sé qué hacer, estoy como sin rumbo. Estoy en un lugar que parece que, lo único que hay que hacer, son cagadas”, comienza el mensaje, y le pide: “No me abandones. Me siento solo, estoy en un mundo de mierda, no voy a hacer nada. La gente que me rodea es un asco", reveló el periodista Daniel Ambrosino.

Carozza, quien también se había comunicado en los días previos con Martínez, aseguró que el entrenador físico estaba angustiado por el futuro de Felipe y Martita, que están por cumplir la mayoría de edad. Como lo indica la ley, desde esa fecha podrán ejercer en plenitud todos sus derechos civiles: trabajar, fijar domicilio, casarse, y entrar y salir del país cuantas veces quieran.

Como reflejo de lo que podría haber sentido el personal trainer con este acontecimiento, en 2017, invitado a la mesa de Mirtha Legrand, el fallecido recordó su infancia, y reconoció: “Tenía una madre enferma sin cura y por eso me propuse que los chicos tengan la mejor infancia del mundo. Me propuse hacerlo y creo que lo estoy haciendo”.

 

Gustavo Martínez estaba "angustiado" porque Marta y Felipe cumplirán la mayoría de edad este 25 de febrero (Caras).

Además, dejó de manifiesto la relación estrecha que mantenía con los jóvenes: “No salgo a ningún lado sin ellos. Son lo que más quiero", y relató cómo se ocupaba de la vida diaria de los chicos, quienes según su entorno para él “eran todo”: "Me ocupo de que vayan al colegio, de su rendimiento, de la comida. No me ocupo de la plata: hay un defensor de menores y un abogado. Trabajo cuando ellos tienen actividades. Marisa, su niñera, tiene una tarjeta de crédito para los gastos de la casa. Ha tenido logros importantísimos con los chicos".

Ante el fatal acontecimiento, habrá que ver cómo se desenvuelve la vida de Marta y Felipe tras la muerte de su padre en 2013 y, ahora, de su tutor legal y referente, Gustavo Martínez. Sólo se sabe que el próximo 25 de febrero cumplirán 18 años y podrán disponer de su vida y de su millonaria herencia como lo deseen.

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