Este viernes al mediodía trascendió parte de la historia del mayor Rubén Alejandro Rivas, el policía bonaerense de 46 años que fue asesinado de cuatro disparos por dos delincuentes que intentaron asaltarlo cuando salía de saludar a su madre por la Navidad en la localidad de San Justo.

El hecho ocurrió en el jueves, cerca de las 19, cuando Rivas se retiró de la vivienda ubicada en la calle Cabrera al 1300, en el partido de La Matanza. Apodado “Chatito” por sus compañeros, tras heredar el apodo de su padre, también policía bonaerense, se unió a la fuerza en 1992 y en junio de este año había logrado el ascenso a mayor.

El mayor de cinco hermanos, Rivas había sido abuelo por primera vez el pasado 6 de octubre.

Estela, la prima del efectivo asesinado, aseguró en diálogo con Télam que el policía “era una gran persona” y que “estaba muy feliz” porque había sido abuelo recientemente.

“Era una gran persona. Era un bostero con todas las letras. Tenía tres hijos varones con su primer mujer, hace poquito fue abuelo y se volvió a casar con su segunda esposa. Era feliz”, sostuvo.

Y agregó: “ Ayer él se iba a trabajar y antes paso a saludar a mi tía por la navidad”.

Cómo fue el homicidio del policía

Fuentes policiales y judiciales señalaron a Télam que el policía, que se desempañaba como numerario en el traslado de detenidos en el Juzgado de Garantías 5 de La Matanza y que se encontraba de franco, se despedía de su madre, identificada como Nélida Dos Santos (62) y de una de sus hermanas a las que había ido a saludar por la Navidad.

Cuando estaba por ingresar a su vehículo, un Chevrolet Aveo color negro, Rivas fue sorprendido por dos hombres armados quienes intentaron sustraerle el rodado.

Los investigadores precisaron que en ese momento, Rivas se identificó como policía y sacó su arma reglamentaria, una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros, pero fue atacado por los asaltantes, quienes le dispararon al menos cuatro veces.

Según un vocero judicial, Rivas disparó 12 veces hacia los delincuentes, pero cayó herido luego de que los asaltantes respondieran al ataque con cuatro tiros certeros; tres que impactaron en la zona del tórax y el restante en una de sus piernas.

Tras el ataque, lo s delincuentes escaparon acompañados por al menos dos cómplices que los aguardaban a bordo de un Fiat Siena gris, indicaron las fuentes.

Según las primeras averiguaciones, los asaltantes se fugaron en dirección a la localidad de La Tablada por la calle José Ingenieros.

Al arribar efectivos del Comando de Patrullas Norte se constató que Rivas falleció en el lugar producto de las heridas recibidas y se estableció que por el enfrentamiento, la madre fue herida en la mano derecha.

Interviene en el caso el fiscal Federico Medone, de la UFI Temática de Homicidios La Matanza, quien ordenó la revisión de cámaras de seguridad de la zona y dispuso que peritos de la Policía Científica resguarden el lugar.

En el lugar del hecho se incautaron al menos 20 vainas servidas que serán analizadas, confió a Télam una fuente vinculada a la investigación, que agregó que hasta el momento no pudieron determinar si alguno de los delincuentes fue herido de bala.

El expediente fue caratulado como “homicidio” y se espera en las próximas horas poder identificar a los asesinos y sus cómplices, añadieron las fuentes.

En tanto, el resultado de la autopsia determinó que el policía recibió cuatro disparos en su cuerpo y que la bala que impactó en su tórax fue la que le causó la muerte.