Mató de 63 puñaladas a su padre y se sentó a esperar a la Policía: la pericia clave que puede definir si es o no es inimputable
El acusado está detenido desde abril pasado por el crimen de su padre. Un paso fundamental en la investigación podría determinar su culpabilidad, aunque para la fiscalía, no hay dudas.
La investigación por el parricidio de un hombre de 63 años asesinado a puñaladas en abril pasado por su hijo en la localidad cordobesa de Pozo del Molle, ingresa en una instancia clave.
Para el fiscal René Bosio, no hay dudas de que el crimen “fue planificado de manera milimétrica”, y que el autor del ataque “Sabía cómo iba a matar a su padre”.
Según informó El Doce.tv, sólo resta una pericia psiquiátrica para confirmar si el acusado es o no imputable, aunque para la fiscalía, el imputado comprendía lo que hacía.
El acusado es un hombre de 34 años identificado como Joaquín Tavella, que tenía antecedentes de violencia familiar y problemas de adicciones, por lo que pesaba sobre él una restricción de acercamiento, aunque pese a esto, logró llegar hasta la casa. Desde entonces, permanece alojado en el penal de Bouwer, imputado por “homicidio calificado”.
Según los medios locales, el asesino salió a la calle y se sentó en la vereda a esperar a que llegue la Policía para detenerlo, quien había viajado desde Córdoba capital hasta la vivienda familiar, utilizando como excusa una falsa urgencia médica para engañar a un taxista y llegar hasta allí.
El crimen tuvo lugar en la madrugada en una casa de la calle Urquiza al 100 el 4 de abril pasado. Personal de bomberos voluntarios del pueblo recibió un llamado telefónico por parte de la madre del aprehendido, que alertó sobre el hecho.
Luego de constatarse el fallecimiento por parte de personal médico, el detenido quedó a disposición de la Fiscalía de Instrucción 3 de Villa María.
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