Mató en un choque a un colectivero y corrió una picada con tobillera electrónica: lo excarcelaron

El acusado recibió el beneficio por el mismo tribunal que se lo había negado un año atrás. La conmoción de la familia de la víctima.

Un hombre, condenado a cinco años de cárcel por chocar y matar a un colectivero, fue excarcelado en medio de la cuarentena de coronavirus por el mismo tribunal que le había negado ese beneficio un año atrás por haber corrido una picadas mientras gozaba de detención domicilia con tobillera electrónica.

Se trata de Martín Pacífico, quien fue considerado culpable en octubre de 2018 de la muerte del chofer de la línea 501, Fernando Grippo.

La víctima iba a trabajar a bordo de su auto cuando lo chocó el BMW que conducía Pacífico a 150 kilómetros por hora frente a la estación de trenes de El Jagüel, en el partido bonaerense de Esteban Echeverría. Grippo murió calcinado al quedar atrapado en la cabina del vehículo. 

El acusado, que entonces tenía 22 años, consiguió notoriedad pública por conducir su auto por la Ruta 2 a 270 kilómetros por hora con su novia y haber subido el video a las redes.

Mató en un choque a un colectivero y corrió una picada con tobillera electrónica: lo excarcelaron
Así quedó el auto de Pacífico (izquierda) y de Grippo (derecha).

Si bien en un principio Pacífico fue condenado a cuatro años de prisión por homicidio culposo, dos testigos brindaron videos y declararon que lo habían visto corriendo picadas con la tobillera electrónica luego de que el tribunal le otorgara prisión domiciliaria. Hacía trompos con su Porsche y hasta admitió que salía al supermercado. 

Las pruebas de monitoreo del Servicio Penitenciario Bonaerense resultaron suficientes para su regreso al penal de Florencio Varela. Cuando se quiso concretar su detención, al revocarse el beneficio, Pacífico intentó evadirse.

Al cumplirse los dos tercios de la pena, el Tribunal Oral en lo Criminal, constituido por los jueces Victoria Ballve, Darío Bellucci y Juan Manuel Rial, basándose en esos antecedentes y a pesar de que en la unidad penal donde había estado detenido obtuvo la calificación máxima, decidió negarle la excarcelación pedida por su defensa. Lo hicieron para que revisara "de manera crítica y relfexiva su implicación" en la muerte de Grippo.

Además, la evaluación por parte del departamento técnico criminológico del penal estableció que Pacífico no evidenciaba "un espacio de reflexión".

 

La pena de prisión fue aumentada a 5 años en Casación, como consecuencia de una apelación de los abogados de la familia de Grippo. La inhabilitación para conducir fue establecida en 10 años, la máxima posible.

Uno de los jueces manifestó en minoría que el delito debió haber sido calificado como homicidio con dolo eventual, es decir que Pacífico al conducir a alta velocidad, tendría que haberse representado las consecuencias de su acto.

Sin embargo, cuando se cumplieron los dos tercios de esta nueva pena, la defensa volvió a pedir la libertad para Pacífico. Esta vez, solamente un año después de la negativa, el mismo tribunal decidió en sentido contrario, a pesar de que constaban iguales antecedentes de violar la detención domiciliaria e intento de eludir el arresto cuando se la revocaron.

"No nos notificaron de la decisión, lo que es normal por la situación inusual que está viviendo la Justicia. Nosotros apelamos dentro de los plazos, aunque están suspendidos por la pandemia", afirma Marcos Pulicino, abogado de la querella.

Y agregó: "No sabemos si la defensa alegó el peligro de contagio del coronavirus, porque no accedimos a los escritos, pero pensamos que Pacífico -por la naturaleza del delito y sus antecedentes- no tiene que estar en su casa. Por otro lado, no sabemos dónde se encuentra, suponemos que en su vivienda de Banfield". 

 

Fernando Grippo tenía 39 años, estaba casado y tenía un hijo y una hija. "Los chicos crecieron con cicatrices que todavía no cierran", dijo Leonardo, hermano del chofer, y agregó: "Queremos que Pacífico sepa que mató a una persona maravillosa, querida por los suyos y por sus compañeros de trabajo, que estuvieron siempre con nosotros en el juicio".

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