Un oficial de la Policía de la Ciudad fue sancionado con 15 días de suspensión por irse de su parada y dejar el teléfono celular con GPS, provisto por el Gobierno porteño, escondido en una caja de gas para que su fiscalizador no se diera cuenta de que no estaba en el lugar designado por el Ministerio de Justicia y Seguridad.

El hecho se produjo el pasado 7 de enero en la intersección de las calles Obispo San Alberto y Campana, en el barrio porteño de Villa Pueyrredón.

Allí arribó el responsable del móvil fiscalizador, quien al no ver al oficial cuyas iniciales son O.F.J.C, lo llamó al celular laboral, pero no obtuvo respuesta.

Ante esa situación decide llamarlo al teléfono celular personal del efectivo y logra comunicarse con él. El policía le explicó que había ido en busca de agua caliente a una estación de servicio de la zona, pero pasaron más de 15 minutos desde esa charla y el oficial no volvía.

Al fiscalizador, que seguía a la espera de la llegada del oficial, le llamó la atención que el sistema Soflex (geolocalizador) marcaba que el aparato asignado no indicaba alejamiento de la parada, detalló un vocero policial de la fuerza porteña. 

Arribado el uniformado, se le consultó respecto del teléfono institucional asignado, momento en que observa como el policía de la parada retira el equipo del interior de un nicho de gas correspondiente a una vivienda particular ubicada en esa esquina.

Ante esa situación, sancionaron al oficial con 15 días de suspensión, con el objeto no sólo de reprochar la falta cometida, sino también para desalentar este tipo de conductas que ocasionan un grave perjuicio al servicio y a los recursos asignados por esta Policía, se indicó en la ODI.