La pareja llevaba junta tres años y tiene una hija de la misma edad. Todo comenzó cuando Jimena Argañarás y Joaquin Herrera disfrutaban de una fiesta en casa de unos amigos y al regresar a su hogar en Brea Pozo, en Santiago del Estero, de madrugada, sobrevino una discusión por comentarios familiares.

Mientras estaban en la cama, ella le dijo: "No quiero seguir más esta relación. Me hacés mucho mal y ni ganas de hacer el amor tengo".

Lleno de ira, y sin pronunciar palabra alguna, Joaquín la agarró del cuello y le hizo presión en la mandíbula. Después, la atacó a trompadas en la frente y en el ojo izquierdo.

Jimena logró zafar de su pareja y se encerró en el baño a llorar. Al salir de la ducha, llamó por teléfono a su madre y le contó lo que había sucedido. Entonces, cuando Joaquín escuchó la conversación, decidió abandonar su hogar. Sin embargo, más tarde volvió y la agredió nuevamente.

Cuando pensó que estaba desmayada, la dejó en paz y se escapó a la casa de su madre, en Sumampa, Quebrachos. Allí se dirigió la policía y lo detuvo, por orden de una jueza de Género. La fiscal lo indagará esta semana.

De acuerdo a la investigación que lidera la fiscal Andrea Juárez, la denuncia fue realizada por Jimena Argañarás en contra de Joaquin Herrera, con quien convivía.