Fue torturado en una comisaría de Misiones pero murió antes de hacer la denuncia. Ahora su madre pide que se investigue a los policías de la seccional.

Gabriel Pintos, de 17 años, le  contó lo que le habían hecho a su mamá. Luego debió ser internado por un supuesto intento de suicidio y cuando mejoraba favorablemente e iba a realizar la denuncia, murió.

Fue detenido el pasado 22 de junio por la denuncia de un vecino por ruidos molestos. Debía pasar 20 días detenido en una celda de la Comisaría de Campo Grande. Les contó  a sus familiares que estaba sufriendo agresiones por parte de los oficiales.

“Gabriel tenía problemas de adicción y la Policía le quería hacer cargo de todos los robos de la zona, pero lo metieron preso por la denuncia de un vecino por la música fuerte. La Policía le tenía bronca, le tenía marcado y él me contó que lo torturaron”, aseguró su mamá, Nélida Fernández, al diario El Territorio.

Nélida Fernández aseguró que su hijo fue torturado. (Foto: gentileza El Territorio)

Cuando apenas pasaron tres días de detención, desde la comisaría le informaron que durante la madrugada un efectivo de guardia encontró al joven colgado de una colcha. Solicitó ayuda para descolgarlo y lo trasladaron al hospital local, pero por la complejidad del cuadro fue derivado a Samic de Oberá.

La mujer realizó la denuncia ante la fiscalía, relató que días antes su hijo le manifestó que fue torturado por policías de la seccional. Declaró que le contó que varios policías lo golpearon y amenazaron con asesinarlo si no confesaba ser el autor de un robo que investigaban.

Me dijo que los policías le pegaron mucho en la cabeza. Cuando lo pasaron al juzgado hablé con él y en voz baja me dijo: ‘Mami, no me dejaron marcas en el cuerpo, pero tengo la cabeza llena de globos y me duele mucho. No te puedo contar más nada, pero cuando salga quiero hacer una denuncia’. No podía hablar más porque había cuatro policías ahí”, dijo la mamá.

Además, un testigo declaró que el chico le relató sobre las amenazas que recibió. “Mirá pendejo, si queremos te matamos, te llevamos a un arroyo y te llenamos de piedras para que nunca nadie te encuentre, le habían dicho.

La hermana del adolescente aseguró que sufrió agresiones por parte de los policías y que la torturaron en un tacho con agua.

Por el supuesto intento de suicidio, desde la comisaría informaron que el joven había dejado una carta en la casa de la novia. Pero no apareció. La mamá afirmó que fue un invento de la policía porque su hijo no sabía leer ni escribir.

Pintos permaneció tres semanas en terapia intensiva bajo coma inducido, pero en los últimos días había tenido una gran mejoría.

“Ya le habían dado el alta, pero tuvo bronquitis y nos tuvimos que quedar unos días más. El fin de semana pasó bien, no le ponían oxígeno y empezó a comer mejor. Estaba un poco débil porque bajó mucho de peso por tantos días en terapia, pero según los médicos en pocos días podíamos volver a casa”, explicó Nélida.

 “Amaneció bien, le compré un yogurt y desayunó. Al mediodía tuve que ausentarme un rato y cuando volví me dijeron que falleció de un paro. Estaba bien, pero salgo y se muere”, dijo la mamá. 

El director del Samic, Héctor González, informó que Gabriel padecía “secuelas neurológicas por asfixia y ya estaba en sala; pero tenía alguna secuela pulmonar y lo llevaron para hacer una vía central e hizo un paro. Lo reanimaron pero estaba muy secuelado y falleció”.

 

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