La tía del niño de 11 años que murió al recibir un balazo policial en la nuca cuando se trasladaba como acompañante en una moto por la capital tucumana, aseguró este lunes que se trató de un caso de “gatillo fácil” y que su sobrino “era una criatura y no un criminal”, mientras que las autoridades de la fuerza sostienen que los efectivos dispararon para “defenderse” durante un tiroteo.

"El no era un ladrón sino un niño que jugaba al fútbol. Salió de un barrio bajo y quería ser como Messi. Estas lacras le arrebataron la vida”, expresó Rita Ferreira, tía de Facundo Burgos, en diálogo con Radio Provincia.

"No había ningún policía en el lugar ni nadie que nos explicara qué pasó. Pensábamos que estaba lastimado, no tirado como un perro”, explicó la mujer, quien aseguró que su sobrino, tras ser baleado, fue “pateado en la cabeza” por uno de los policías y luego estuvo “tirado entre la una y las cuatro de la madrugada”, cuando murió.

Por su parte, el subjefe de la Policía de la Provincia de Tucumán, Francisco Picón, dijo a radio Continental que no fue un caso de violencia institucional, sino que fue la “defensa de dos efectivos policiales al verse atacados”.

La versión policial acerca del homicidio de Facundo, ocurrido el jueves de la semana pasada, es que dos motoristas de la fuerza iniciaron la persecución de seis personas a bordo de dos motos que se negaron a identificarse y escaparon a los tiros, por lo que se produjo un tiroteo en el que dos de ellos -el niño de 11 años y un adolescente de 14- cayeron heridos.

La tía del niño contó a distintos medios de prensa que ella se enteró de lo sucedido la madrugada de ese día, cuando una vecina la llamó para preguntarle cómo estaba Facundo, tras escuchar que había sufrido un accidente de tránsito.

"Nos avisaron que había tenido un accidente de tránsito y cuando llegamos al hospital lo encontramos muerto de un disparo que le entró por la nuca y le salió por la frente”, detalló. 

"Dicen haberle encontrado una pistola y él nunca tuvo una pistola. El sólo tenía en sus manos siempre una pelota, nunca un revólver. Tampoco nunca se drogó ni nada de lo que se dice”, remarcó Rita a radio Provincia, tras lo cual se preguntó: “¿Cómo pueden vivir habiendo matado a un niño?”.

"Para los pobres no hay justicia y para los ricos sí, pero no queremos que haya más 'Facundos'”, agregó la mujer, quien anunció para esta tarde una marcha a los tribunales de Tucumán para reclamar Justicia.

Por su parte, el subjefe de la policía provincial dijo que todo está aún en “etapa de investigación”, aunque dio por “absolutamente descartado” que se haya tratado de un caso de gatillo fácil.

"Nosotros estamos investigando a un grupo de motociclistas que emprenden la huida y cubren su retirada con armas de fuego. Ahí sigue la persecución y al cabo de unas cuatro cuadras cae uno de los menores, mientras que dos motos de mayor porte siguen su huida”, expresó Picón.

El policía dijo a radio Con Vos que los efectivos “iban defendiéndose de las agresiones” y que “cerca de donde cayó el menor se encontró un revólver  calibre 22”

"Por testigos averiguamos que desde dos de las tres motos efectuaban disparos, inclusive desde la moto más chica, en la que viajaban los menores”, agregó Picón.

El funcionario policial dijo que el adolescente de 14 años que iba junto al niño, y que sufrió un roce de bala en la cabeza en el mismo episodio, “ya estuvo involucrado en 2016 en la muerte de un policía porque conducía una moto en la que iban delincuentes que se enfrentaron con un efectivo de civil para robarle y lo mataron”.

Picón agregó que desde hace tiempo en Tucumán se registran robos tipo “piraña” en los que delincuentes en varias motos rodean a motociclistas desprevenidos para robarles, motivo por el cual al ver varias motos juntas los efectivos se acercaron a identificar a sus tripulantes.

El hecho sucedió el jueves 8 en avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro, e inicialmente la fiscal Giannoni ordenó el secuestro de las armas reglamentarias utilizadas por los dos policías y dispuso sus aprehensiones, aunque poco después los liberó aunque continúan afectados a la investigación.