Le revisó el celular a su pareja, la golpeó y la echó desnuda a la calle
El ataque comenzó cuando vio que tenía un mensaje de su exnovio. La mujer, que es empleada judicial, realizó la denuncia.
Una empleada del Poder Judicial de Jujuy fue atacada a golpes por su pareja, quien intentó asfixiarla y la dejó desnuda en la vía pública tras revisarle el celular.
El violento episodio ocurrió en horas de la madrugada, luego de que compartieran una cena familiar en la vivienda del agresor.
El hombre tomó el teléfono celular de la víctima sin su consentimiento y comenzó a revisar minuciosamente cada una de sus conversaciones. El detonante de la violencia fue un mensaje de voz enviado por una expareja de la empleada judicial.
Al escuchar el audio, el acusado estalló en un ataque de furia y comenzó una fuerte discusión verbal. El violento la tomó del cabello con extrema fuerza para impedir que se moviera.
Segundos después, el agresor le presionó el cuello con intenciones de asfixiarla, provocándole una desesperante falta de aire. No conforme con esto, le dio un fuerte golpe de puño directo en el ojo derecho, dejándola aturdida y con lesiones visibles.
La víctima fue arrojada de forma violenta sobre un colchón mientras intentaba defenderse.
Cada intento de escape por parte de la mujer resultaba inútil, ya que el sujeto volvía a sujetarla con brusquedad. El agresor la obligó a salir a la vía pública desnuda en medio de la noche.
Humillación en la calle y amenazas de muerte
"Una pu... debe andar desnuda", le gritó el hombre mientras la empujaba hacia la intemperie. Durante ese violento forcejeo en la puerta, la víctima cayó pesadamente contra el suelo de la vereda.
Como consecuencia del impacto, sufrió heridas sangrantes y raspaduras tanto en una de sus manos como en la rodilla.
Sola y en un estado de profunda vulnerabilidad, la víctima logró caminar unos metros para alejarse del peligro. Con el teléfono que pudo recuperar, solicitó un vehículo de aplicación para regresar a su casa.
La víctima realizó la denuncia
Conmocionados por verla llegar golpeada y ensangrentada, los hijos de la mujer decidieron le escribieron un mensaje de WhatsApp al celular del acusado pidiéndole explicaciones.
El agresor respondió con una serie de textos intimidatorios y amenazas explícitas antes de bloquear definitivamente la comunicación.
Actualmente, la empleada judicial manifestó sentir un pánico constante ante la posibilidad de sufrir represalias. El temor se fundamenta en que varios familiares del atacante viven cerca de su casa.
La causa quedó en manos de la fiscal de género Judith Díaz, quien ordenó las primeras medidas de protección para la víctima y dispuso pericias médicas para constatar la gravedad de las lesiones.

