"Por fin va a descansar en paz": el desahogo del hermano de Fernando Pérez Algaba tras la condena
Rodolfo Pérez Algaba valoró el trabajo de la fiscalía y los abogados querellantes, mientras aguarda por el anuncio de la pena que recibirán los asesinos de su hermano.
Tras el veredicto que condenó a los culpables del crimen de Fernando "Lechuga" Pérez Algaba, el hermano de la víctima, Rodolfo, compartió su alivio: "Por fin va a descansar en paz".
El familiar de la víctima destacó el trabajo de sus abogados, Javier Baños y Sebastián Quejeiro, así como el de la fiscal Marcela Diamundo.
"Me tengo que sacar el sombrero con el trabajo que realizaron ellos. No me alcanzan las palabras para agradecerles. Estoy super contento de que se haya hecho justicia y que los tres se coman una cadena perpetua. Ahora seguramente iremos por el resto", aseguró Pérez Algaba.
De este modo, el hermano de la víctima celebró el fallo del lunes pasado, cuando un jurado popular encontró culpables a Maximiliano Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil por homicidio agravado por alevosía, codicia, premeditación y el uso de un arma de fuego.
En una entrevista con la agencia Noticias Argentinas, Pérez Algaba analizó las estrategias de los abogados de los acusados durante las audiencias previas: "Buscaron mil coartadas", afirmó, aunque ponderó que los doce integrantes del jurado "supieron sacar bien el veredicto".
La calificación aplicada por los miembros del jurado popular contempla la pena de prisión perpetua. No obstante, el Tribunal Oral en lo Criminal número 9 de Lomas de Zamora todavía debe fijar la fecha para la audiencia de cesura, donde se determinará la condena.
En tanto, la gestora Flavia Bomrad, el comisario Horacio Córdoba, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras afrontarán un juicio ante los mismos magistrados del Tribunal número 9.
El crimen de "Lechuga" Pérez Algaba
El asesinato del empresario ocurrió el 18 de julio de 2023 en un predio rural ubicado en el partido bonaerense de General Rodríguez. Según figura en el expediente, la víctima se había dirigido hacia ese lugar para cobrar una deuda que mantenía con Pilepich.
Las pericias ratificaron que Pérez Algaba sufrió dos balazos. Tras el crimen, el cuerpo de la víctima fue desmembrado y sus restos fueron arrojados a un arroyo localizado en la zona sur del conurbano bonaerense.
Una parte del cadáver se descubrió en el interior de una valija que pertenecía a una mujer trans. Si bien dicha persona fue incorporada al expediente durante los primeros tramos de la instrucción, las autoridades decretaron su sobreseimiento.
La hipótesis principal del caso sostiene que el homicidio se perpetró para evitar el pago de una deuda superior a los 200 mil dólares. Dicha suma correspondía al valor de cuatro departamentos que la víctima reclamaba a los ahora culpables.
Para la querella, el detonante del crimen fue el dinero y los acusados planearon el ataque: Bomrad actuó como nexo para el traslado al predio, Gil y Carrizo colaboraron con la logística del descarte del cuerpo, y el policía Córdoba asumió las tareas de desmembramiento y ocultación del cadáver en Ingeniero Budge.

