El Banco Central sigue perdiendo reservas: tuvo que vender U$S 84 millones
Fue la novena ronda consecutiva en la que la entidad debió sacrificar divisas por el exceso de demanda de los importadores. Ya acumula U$S 1.445 millones de pérdida.
Por noveno día consecutivo, el Banco Central tuvo que vender divisas para atender el exceso de demanda en el mercado oficial. Este jueves debió desprenderse de U$S 84 millones para satisfacer el apetito de los importadores y entidades financieras autorizadas a operar en ese segmento.
La mala racha de la entidad arrancó el viernes 14. Desde ese día, las ventas sumaron U$S 1.445 millones. Eso hizo que el parcial del mes borrara todos los efectos positivos conseguidos en las primeras dos semanas y se encamine hacia un saldo fuertemente negativo: en lo que va de marzo el rojo es de U$S 821 millones.
Encontrá la lista de #PrincipalesVariables en: https://t.co/g9kLlo93Ed #ReservasBCRA pic.twitter.com/CvGnfcdaiJ— BCRA (@BancoCentral_AR) March 27, 2025
A pesar de la avalancha de pedidos, la paridad se mantuvo en el rango programado de devaluación (el mecanismo conocido como “crawling peg”) equivalente a 1 por ciento mensual. Al cierre de la jornada de este jueves, la divisa se cotizaba en el segmento oficial en $ 1.072,25.
En tanto, en los mercados paralelos, la cotización se mantiene alrededor de 20% por encima del precio oficial. El dólar “blue” bajó levemente (0,7%) y se vendió a $ 1.300. En tanto, las variantes financieras CCL y MEP se operaron a $ 1.296 y $ 1.292 respectivamente.
Acuerdo con el FMI: ¿Hay riesgo de devaluación?
La jornada estuvo marcada por las idas y vueltas acerca del acuerdo que se negocia con el Fondo Monetario Internacional. Bien temprano, en un evento organizado por el sector asegurador, el ministro de Economía, Luis Caputo, precisó que “el monto que nosotros acordamos con el staff técnico es de U$S 20.000 millones”.
Sin embargo, un par de horas después, llegó la respuesta de Washington. El FMI relativizó la veracidad de los dichos de Caputo e hizo saber que “nuestro directorio ejecutivo determinará en última instancia el monto o el tamaño del programa”. De todas maneras, la vocera del organismo, Julie Kozack, reconoció que se está discutiendo “un programa de financiamiento considerable”.
El gobierno argentino busca ese colchón de dinero para afrontar los compromisos de deuda en moneda extranjera más urgentes y capitalizar el Banco Central para darle margen de maniobra con vistas a un posible levantamiento de las restricciones que conforman el cepo cambiario.
Fuentes cercanas a la negociación reconocen que el FMI plantea la necesidad de imponer modificaciones al esquema cambiario para estimular la liquidación de divisas y que el Banco Central recupere el nivel de sus reservas netas, hoy en terreno negativo por más de U$S 5.000 millones, según estimaciones privadas.
Para eso habría puesto como condición una actualización del tipo de cambio, medida que el gobierno argentino se resiste a tomar por su impacto en los precios internos. El presidente Javier Milei dijo en una entrevista que “obviamente” no va a haber devaluación y que la discusión sobre el tipo de cambio es “irrelevante”.
Manuel Adorni, vocero presidencial, precisó este jueves que “el levantamiento del cepo no depende solo del acuerdo del Fondo Monetario Internacional” sino que también requiere de “otras variables".
“Eso no lo manejamos nosotros porque efectivamente depende de decisiones del mercado. Es imposible. Nadie nunca te va a precisar cuándo se puede levantar el cepo”, remarcó el portavoz en su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada.

