HISTÓRICO

Los billetes de 100 dólares "cara grande" llevarán la firma de Donald Trump

El Departamento del Tesoro anunció una emisión especial para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos. Es la primera vez en la historia que la rúbrica de un mandatario en ejercicio aparece en el papel moneda.

En el marco de los preparativos para el próximo 4 de julio, cuando Estados Unidos celebre su 250° aniversario, el Gobierno norteamericano confirmó un cambio sin precedentes en su moneda

Los billetes de 100 dólares, que conservan la efigie de Benjamín Franklin, incluirán ahora la firma del presidente Donald Trump

La medida, impulsada como un homenaje a los dos siglos y medio de libertad y democracia, convierte al actual ocupante de la Casa Blanca en el primer mandatario en funciones en imprimir su marca personal en el llamado "billete verde".

La idea de incorporar el autógrafo presidencial surgió de Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, quien mantiene un vínculo cercano con la administración argentina tras su intervención en la crisis financiera del año pasado. 

Según el organismo, la decisión busca resaltar los logros históricos de la nación en una fecha de alto valor simbólico como el
semiquincentenario.

"No hay una forma más poderosa de reconocer los logros históricos de nuestro gran país y del presidente Donald J. Trump que con billetes de dólar que lleven su nombre, y es totalmente apropiado que esta moneda histórica se emita en el marco del semiquincentenario", explicó Scott Bessent a través de un comunicado. 

Ante la propuesta, el presidente ya firmó la orden con la grafía estampada que se utilizará en la producción de las unidades.

Cambios en el diseño y antecedentes

Para que la firma de Donald Trump aparezca junto a la del secretario del Tesoro, se debió modificar la estructura tradicional del anverso del billete. 

Esto implica que se eliminará la rúbrica del tesorero de la Oficina de Grabado e Impresión (BEP), lugar donde se fabrican los dólares en Washington.

Este avance sobre el papel moneda se produce luego de que la administración republicana intentara, sin éxito, acuñar monedas con el rostro del mandatario. 

Dicho proyecto numismático quedó truncado debido a que la normativa vigente impide este tipo de homenajes para personas con vida. No obstante, el presidente ha logrado otras marcas de gestión, como la inclusión de su nombre en el John F. Kennedy Center for the Performing Arts y la promoción para rebautizar el aeropuerto Dulles de Washington.

Un billete con peso global

La noticia genera especial interés en mercados como el de Argentina, donde el modelo de "cara grande" es el más apreciado por los ahorristas. 

Ahora, la moneda que lleva el rostro de Benjamín Franklin -quien fuera uno de los padres fundadores y autor de la frase: "El vidrio, la porcelana y la reputación se rompen fácilmente y nunca se reparan del todo"- sumará un componente inédito de colección y circulación legal.

La incorporación de la firma se suma a una serie de actos especiales previstos para el aniversario del país norteamericano. Mientras tanto, la medida es vista como un paso más en el objetivo de la actual gestión de dejar una huella permanente en las instituciones nacionales estadounidenses a través de símbolos de alcance global.

La moneda conmemorativa de oro de 24 quilates

A diferencia de la moneda de circulación corriente, esta pieza se proyectó como un objeto de colección de lujo. Sus características principales incluyen:

  • Material: Oro puro de 24 quilates, lo que le otorga un valor intrínseco basado en el peso del metal precioso, independientemente de su valor nominal.

  • Diseño: A diferencia de las monedas de un dólar de metal base, estas piezas conmemorativas sí suelen llevar la imagen del mandatario, ya que técnicamente no están destinadas al intercambio comercial diario, sino que funcionan como medallas o activos de inversión.

  • Propósito: La administración promovió esta pieza como una forma de dejar una "huella permanente" en la sociedad y en la historia de la numismática estadounidense, vinculando la figura de Trump con el estándar de valor más alto (el oro).

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