Fuertes subas en pastas frescas: el kilo de ñoquis trepó a $2.700, ¿cuáles son los precios que se pueden encontrar?
Según informaron fuentes del sector a Crónica, los aumentos llegan al 20%. En ese marco, mostraron preocupación por esta situación.
El salto devaluatorio del 22% aplicado días atrás por el gobierno, tras una exigencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), impactó en diversos sectores de la economía argentina. La suba de la cotización del tipo de cambio oficial se trasladó con rapidez a los precios y uno de los efectos fue la caída en las ventas. Así lo advirtieron, por ejemplo, en la industria de fabricantes de pastas frescas, donde se mostraron preocupados por este escenario en plena temporada alta.
"La veníamos luchando contra la inflación y reduciendo ganancias para no subir los precios de nuestros productos, pero la devaluación fue un golpe terrible para todos", admitió Aldo Ferreyra, presidente de la Federación de Entidades de Fabricantes de Pastas Frescas de la República Argentina, al ser consultado por Crónica. "La gente estaba con la plata justa para hacer las compras y en las últimas dos semanas todo se complicó aún más", agregó el directivo desde Córdoba.
Ferreyra explicó que, luego de la devaluación aplicada el último 14 de agosto, se incrementaron los valores de las materias primas necesarias para elaborar fideos, ravioles y ñoquis, entre otros productos de esta industria. "La harina aumentó el 23% y el cajón que trae 30 docenas de huevos tuvimos que pagarlo 5.000 pesos más de un día para el otro. No lo podíamos creer. También hubo subas en la carne, el pollo y las verduras", detalló el dirigente.
Los preciosEsos incrementos, en efecto, se trasladaron a los mostradores en las casas de pastas frescas. Según confiaron fuentes de esta industria a Crónica, los productos presentan aumentos de hasta el 20% en comparación con los primeros días del mes pasado. Una caja de ravioles de pollo y verdura cuesta hoy $1.200 en promedio, mientras que el kilo de tallarines se ubica en $2.400 y el kilo de ñoquis trepa a $2.700.
Como consecuencia de esas subas, las ventas en esta industria sufrieron una baja del 20%. Todo, en un contexto inflacionario que en julio pasado alcanzó una variación mensual del 6,3% e interanual del 113,4%, según el Índice de Precios al Consumidor publicado por el INDEC. La realidad sería aún más complicada en el dato de agosto, ya que las consultoras privadas estiman una inflación de entre 12% y 14%, por los fuertes aumentos en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas.
"Para hacer una plancha de ravioles, además de la harina, se necesita carne, verduras, huevos, papeles parafinados... En total, son 17 ítems. Y los 17 tuvieron incrementos después de la devaluación. Esta medida nos afectó muchísimo, y ni hablar a nuestros clientes. La verdad es que estamos muy preocupados por la situación", expresó Ferreyra, tras advertir que en la industria de las pastas frescas aún no saben si podrán pagar el bono de $60.000 anunciado por el ministro de Economía, Sergio Massa.
La baja en las ventas generó incógnitas en el sector, ya que se produjo en plena alta. Ese ciclo va desde marzo hasta fines de noviembre, cuando comienzan a subir las temperaturas. De ahí, la inquietud sobre lo que ocurrirá en los próximos tres meses frente a las dificultades económicas. "De martes a miércoles nos dedicamos a preparar el stock. Entre jueves y viernes se mueven un poco las ventas. Y las expectativas están puestas en el sábado y el domingo. Si bien se mantiene la tradición de comer pastas durante los fines de semana, lo cierto es que se nota la caída en las ventas", señalaron a Crónica desde un local ubicado en la zona oeste del conurbano.
En la misma línea se manifestó Ferreyra, tras considerar necesaria la baja de la inflación en lo que resta del año. "Seria lo mejor para el bolsillo de nuestros clientes y el presente del sector", concluyó.
Por S.T.

