“Atrapada por el insomnio me dispuse a ordenar la biblioteca audiovisual de mi teléfono y me topé con esta perlita. Todo vuelve, todo pasa, todo llega”, tuiteó Malena Galmarini en la madrugada (parece verdad que no podía dormir) de este miércoles. La presidenta de Aysa adjuntó a la publicación un video de una vieja campaña electoral de Sergio Massa, bajo el lema de “todo vuelve” en una equívoca referencia a su experiencia aquilatada como jefe de Gabinete durante el gobierno de Cristina Kirchner.

¿Sabrá algo Malena Galmarini? ¿Acaso su marido, hoy presidente de la Cámara de Diputados, ya arregló algún regreso a cargos ejecutivos? ¿Llegó a algún acuerdo con el presidente Alberto Fernández y la vice Cristina Kirchner, los otros socios mayoritarios de la coalición gobernante? ¿Será su llegada la piedra angular bajo la cual se reorganizará el Gabinete nacional?

 

 

Esas preguntas volvieron a ser formuladas en todos los corrillos políticos en los que se da por cierto un inminente cambio de rumbo en la toma de decisiones por parte del gobierno. Pero no son nuevas.

El desembarco de Massa como superministro, con un peso protagónico en la toma de decisiones, es una hipótesis que se viene formulando desde hace varias semanas. Principalmente desde comienzos de julio, cuando la renuncia de Martín Guzmán en la estratégica cartera de Economía desató una crisis todavía irresuelta en el seno del gobierno.

Las hipótesis sobre posibles modificaciones se potenciaron con la reunión que el sábado pasado mantuvieron Alberto Fernández y Cristina Kirchner en Olivos. No porque haya sido la única (se dice que hubo varias más entre bambalinas), sino porque esta se filtró más allá de que voceros oficiales la hubiesen negado en un primer momento.

 

Cambios de Gabinete: qué dicen los rumores

 

Lo que está en duda es no sólo si habrá cambios de gabinete, sino qué profundidad alcanzarán y cuándo se pondrán en práctica. Muchos analistas dudan sobre por qué no se hicieron antes.

Por un lado, sospechan que el desembarco de Massa con plenos poderes (sea como jefe de Gabinete o bien como encargado de un superministerio de Economía, Producción y Comercio Exterior) le daría un protagonismo excesivo, que si logra tranquilizar las aguas lo ubicaría en primera fila para la candidatura presidencial de 2023. Por otro, creen que el Presidente no acepta desplazar a funcionarios que le son leales, como el actual presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, que ganó protagonismo en la toma de decisiones desde la salida de Guzmán.

 

 

 

En ese contexto, no se sabe qué rol jugaría Silvina Batakis. ¿Massa aceptaría que ella siga como ministra de Economía? ¿Tendría sentido haberla enviado a Washington a dialogar con la cúpula del FMI y con ejecutivos de Wall Street para desplazarla un par de semanas después?

Un eventual regreso del tigrense al cargo que ya supo desempeñar entre 2008 y 2009 significaría la salida de Juan Manzur.Eso es algo que lo dispone el Presidente y todos los ministros y las ministras siguen trabajando con la misma fuerza, entusiasmo y vocación de servicio", dijo el ministro coordinador sobre un posible relevo de sus funciones.

Por ahora son todas especulaciones y rumores. Quién sabe si en el teléfono de Malena Galmarini habrá más pistas sobre lo que sucederá.

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