Por Roberto Di Sandro
El Decano de la Casa Rosada

El flagelo que acecha al gobierno, a pesar de todos los problemas que tiene a su alrededor y surgen a cada momento, tiene un nombre: inflación. El propio presidente Mauricio Macri lo puntualizó enérgicamente en muchas de sus frases frente a todos los ministros del gabinete que concurrieron a eso que se llama “retiro espiritual”. Fue un constante martilleo en torno a ese fantasma que esta administración no puede sacarse de encima. Chapadmalal, palabra indígena que significa “entre arroyos”, se llenó de funcionarios y de otros dirigentes ligados directamente al gobierno de Cambiemos. Fueron 35 personas en total, que se escucharon y rindieron examen. Primero, la voz del mandamás: “Si no cumplen con los planes fijados, se van”. Fue un reto. Después se tocaron temas candentes, casi incendiarios: corrupción dentro del propio gobierno y fuera de él; situaciones ilícitas de dirigentes gremiales; polémicas entre figuras, como la diputada oficialista Elisa Carrió, el ministro de Justicia, Germán Garavano, y también el ministro de Defensa, Oscar Aguad; salarios, marcha del 21F y sus consecuencias. El clima por momentos se tensó y en otros se calmó. Las paredes del famoso complejo creado por Juan Domingo Perón en 1947 fueron testigo de las dos jornadas de “mano a mano” entre todos los que secundan a Macri. “Hablen todos con claridad”, planteó el mandatario, quizás inquieto por la situación económica, cuyo “monstruo” impertérrito y desafiante es, reiteramos, la inflación. Pidió que hablara largo y tendido el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Después los otros aportaron. Más tarde, el examen de cada uno y la opinión de otros que aparecieron por allí como representantes oficialistas en el Congreso. No se dejó de lado el tema de los recortes y ajustes. Hubo otros asuntos que se mantuvieron en reserva. Ahora no se pierdan los detalles.

Grito sagrado

Lean. El repaso del “retiro” está aquí: corrupción de algunos funcionarios del gobierno: (“que hablen, no tengan miedo”, dijo Macri) una defensa directa del mandatario a Luis Chocobar, el agente policial que mató a un delincuente que había herido gravemente a un turista norteamericano; la lucha contra Hugo Moyano y sus seguidores, la marcha del 21F; la adopción de medidas de seguridad en todos los rincones; Laura Alonso, la titular de la Oficina Anti corrupción, que trabaja a destajo por las denuncias que aparecen “de todos lados”. Estos y muchos otros temas tocaron el Presidente, sus ministros y los demás presentes. Pero el tema fundamental hizo transpirar a todos sin resultado positivo: bajar la inflación. Dujovne explicó, explicó, explicó, pero... El “grito sagrado” de combatir el flagelo seguirá proyectándose en todas las paredes oficiales hasta que alguien encuentre la solución. La lucha es cruel y es mucha.

Una duda picante

¿Macri y Carrió se entrevistan reservadamente? Esa versión corrió en las últimas horas. Tiene que ver con otra denuncia formulada por la legisladora, esta vez contra Aguad, quien sugirió al Presidente desligar del cargo de jefe del Ejército a Diego Suñer y reemplazarlo -ya lo hizo- por el general de brigada Claudio Pasqualini. Ocurre que existen operaciones de ventas de tierras que el que fue reemplazado estaba investigando. Carrió se enojó, hizo la denuncia cuestionando a Aguad y, por supuesto, creó una nueva polémica. Parece que Macri la llamó. Se espera un encuentro en cualquier momento. Puede ser telefónico. Lilita no los deja en paz. La duda es picante y no se puede dejar de lado.

Breves y sabrosas

La primera: a votar señores. Los italianos votan el 4 de marzo y Víctor Moya se presenta como candidato a senador por USEI en el Parlamento. Estuvo con Intimidades, junto a este escriba y a Jorge Cicuttin. “Voy a triunfar para darle más fuerza a esa amistad de sangre que existe entre los dos países”. Explicó cómo se vota, diferentes aspectos de los comicios y que más de 800.000 italianos de la Argentina van a depositar su sufragio. Forza Italia. Ahora, otros eslabones informativos de este segmento. 2) Macri se enojó un poco y retó a sus colaboradores, pero después dijo que “es un gabinete consolidado”. Alguien, en algún café tomado al pasar, le preguntó: “¿Puede haber cambios si no cumplen?”. Respuesta directa: “Se van”. 3) Mirtha Legrand almorzó en Chapadmalal con Macri. Tiene suerte la diva de poder dialogar casi siempre con el que manda. Nosotros, los dos acreditados en Casa de Gobierno, quisiéramos tener también un encuentro más seguido. No con un almuerzo, sino con un humilde café de por medio. 4) Chapadmalal. Allí Juan Domingo Perón construyó para los trabajadores, los niños y los ancianos un complejo extraordinario. Lo reconoció el propio Macri, que lo fue reponiendo porque durante el gobierno anterior nadie hizo nada, a pesar de que, dijeron, era peronista. Ah, Perón les dio beneficios a todos los trabajadores. Los que gobernaron antes que Macri tenían hoteles, pero jamás enviaron allí a ningún trabajador ni jubilado para que vacacionen. Qué olvido, ¿no? 5) La gran bronca de Macri en Chapadmalal. Cuando escuchó a Eugenio Zaffaroni decir: “Ojalá se tenga que ir antes del gobierno”, alguien le pidió que se calme. “Es un antidemocrático”, se quejó. Dicen que eso fue motivo de la ironía en la conferencia de prensa, cuando dijo que “seguro fue a felicitar a los camaristas que procesaron al agente que mató al delincuente defendiendo a la gente”. Telón. Sobre el ARA “San Juan”: “Vamos a seguir la búsqueda, pero las esperanzas son remotas”. La Armada, según nuestros informes, hace todo lo posible por estar junto a los familiares. Última de este espacio: Fernando De Andreis, secretario general de la Presidencia, debutó como protagonista directo, junto a Patricia Bullrich, en conferencia de prensa. Primero, dubitativo, después se fue asentando un poco. No es fácil, amigo Fernando, pero de a poco se aprende. Evitar mentir.

Año electoral

Tanto lo de Chapadmalal como eventos que se avecinan tienen por objetivo anunciar medidas para 2018, al inaugurar el período ordinario legislativo. En el “retiro espiritual” se tejieron decisiones que se esperan difundir ante el Congreso. En el contacto con la prensa, Macri dijo que “comenzamos el año bien”, lo que no fue muy aceptable, ya que hay muchos problemas sin solución. Aunque no se dijo, el Presidente avaló “un amplio diálogo con todos los sectores”. Quizá la estrategia apunte a 2019, año electoral. “Cada obra que se haga tiene mucho que ver con la idea de una campaña electoral, pero real, bien a la vista de todos”, se escuchó en los pasillos rosados. El 1° de marzo, se insistió, en el discurso “se dirá todo lo que vamos a realizar juntos”. El viernes en Crónica TV estamos firmes de 20 a 21 y el domingo, en la habitual sección de esta página. Chau