Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Con la sociedad a partir de ahora menos pegada a las pantallas de televisión, ya que la atención pasará definitivamente del fútbol a la política y la economía, el Presidente evalúa cómo arrancará la semana donde intentará calmar la marcha del dólar y otros indicadores de la economía.

La estrategia de haber ofrecido primero 100 millones de dólares y luego 150 millones por día para calmar la insaciable demanda del billete verde parece haber fracasado. El último viernes, la cotización minorista rozó los 30 pesos por unidad.

Han sido muy intensas las llamadas en las últimas horas al Fondo Monetario Internacional (FMI). Es que Mauricio Macri intentará cambiar parte de los términos del acuerdo firmado recientemente con el organismo de crédito.

El objetivo será que el Banco Central pueda disponer de más poder de fuego para calmar al dólar. Por eso será necesario modificar parte del entendimiento con el FMI, sobre todo la parte que limitaba a la autoridad monetaria a la hora de intervenir en el mercado cambiario.

Si bien el dólar acapara todos los títulos, no es el único tema que obsesiona al Presidente por estas horas. Es que el alza de la divisa estadounidense, o la caída en picada del peso -su contracara-, es simplemente el reflejo de una economía que no termina de arrancar.

Algunos números: El consumo masivo cayó 4% en 2016 y 1% en 2017. Los primeros cinco meses del año arrojan una merma del 0,5%. En tanto, la actividad industrial tuvo una reducción del 1,2% interanual en mayo, según informó el Indec en los últimos días.

Tampoco ayudó la sequía histórica con su impacto en el crecimiento ni el campo, sector que, al ver que el dólar "vuela", espera lo más que puede para vender su producción con la intención de sacar el mayor margen a favor posible.
 

Todos mueven sus fichas

Ante este panorama, todos los actores políticos y sociales hacen sus movimientos. Algunos gremios importantes contactaron al FMI durante la semana que pasó. Habrá un encuentro entre relevantes sindicalistas y autoridades del Fondo en septiembre próximo.

Los sindicatos, que concretaron un paro nacional el último lunes, buscan forzar paritarias en torno del 25%, como la que cerró Moyano, con una inflación que se perfila en alrededor del 30% anual.

El campo también será actor fundamental en la semana que arranca. El sábado, el ministro de Agroindustria, Luis Etchevehere, una vez más debió salir a negar que haya cambios en el sistema de retenciones para los agroexportadores.

El gobierno necesita como maná del cielo que el sector rural liquide sus divisas en tiempo y forma. El propio Macri tendrá un encuentro en los próximos días con la Mesa de Enlace Agropecuaria para hablar de este y otros temas.

Como ya informara "Crónica" el sábado, Macri también teje conversaciones y alianzas con gobernadores para que las provincias hagan un esfuerzo en reducir el déficit fiscal, otros de los compromisos asumidos con el Fondo.

Desde los gobiernos provinciales se aseguró la disposición de acompañar, pero de que el peso del ajuste recaiga mayormente en sus espaldas.

Por otra parte, las principales figuras del peronismo guardan un estudiado silencio. Pretenden que el gobierno "se cocine solo" en la crisis económica y piensan que aparecer ahora puede ser perjudicial.

Como se ve, en el ajedrez del gobierno aparecen temas varios: paritarias, negociación con gobernadores y dificultades de la economía real. Pero sobre todos estos desafíos, el verdadero objetivo de la semana estará en calmar el dólar, lograr que el billete "se clave" en un valor. Porque si continúa subiendo como en lso últimos dos meses, todo el mundo hablará solamente sobre cuál será su techo, algo que ya hoy ningún especialista en mercados se atreve seriamente a predecir.