El gobierno nacional anunció un nuevo sistema de créditos baratos para que las empresas de transporte puedan renovar sus colectivos. Hace exactamente un mes habían lanzado un plan idéntico para camiones y colectivos de corta distancia, y ahora sumaron a los colectivos de media y larga distancia.

Los créditos serán canalizados a través del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), que depende del Ministerio de Producción de la Nación. La tasa final, bonificada por los Ministerios de Producción de la Nación (2%), el Ministerio de Producción de Santa Fe (2%) y la industria carrocera (5%), es del 18% para los créditos prendarios y 21% para el leasing.

El plazo es de hasta 60 meses, sin período de gracia, y el cupo máximo por empresa es de $30 millones. "Estos instrumentos son el resultado de un esfuerzo compartido con la industria y la provincia de Santa Fe, con el objetivo de incentivar la demanda y cuidar el empleo ante esta coyuntura que atraviesa el sector", afirmó el ministro de Producción de la Nación, Dante Sica.

Recientemente, el gobierno anunció dos líneas de financiamiento por $2.000 millones para la compra de colectivos urbanos, camiones, acoplados, semirremolques y bitrenes. El polo carrocero de Rosario es el único en el país donde se fabrican carrocerías para buses de media y larga distancia (doble piso).

En conjunto, las carroceras emplean aproximadamente 1.000 trabajadores en forma directa, y se estima que indirectamente este número asciende a más de 2.000 puestos de trabajo adicionales, distribuidos entre 300 proveedores locales. Un 90% de los componentes de las carrocerías son nacionales.

Los créditos forman parte de la estrategia del gobierno nacional ante los reclamos de los directivos de las líneas de colectivos. Ante la suba de sus insumos (principalmente, el costo de la nafta, los seguros y salarios) los empresarios aseguraban que se les hacía imposible poder renovar sus unidades, especialmente considerando las altas tasas de interés (en el mercado los créditos pueden llegar a tener un 80% de intereses) que ofrecían los bancos privados.

Por ese motivo, y buscando fortalecer el trabajo local, se llegó a estos acuerdos como una forma de evitar que la suba del boleto sea aún mayor, y que el impacto de la falta de renovación de unidades se traduzca en un peor servicio y pérdidas de puestos de trabajo.