Sturzenegger hizo autocrítica
El ex titular del Central reconoció que su política de inflación fue "agresiva" y aseguró que la crisis se produce por las decisiones que se tomaron desde la Casa Rosada.
A un año y tres meses de su renuncia a la presidencia del Banco Central, Federico Sturzenegger presentó un documento en el que cuestionó al gobierno por la inflación, aunque reconoció que su meta quizá fue "demasiado rápida y agresiva" y consideró que la "culpa" de la crisis económica "reside en las políticas que se decidieron" desde la Casa Rosada.
De acuerdo a su análisis, el problema fue que "la administración de Macri venía acarreando el estigma de ser un partido de derecha o centroderecha, y como tal se anticipaba que iba a arrancar su gobierno con un fuerte ajuste fiscal y monetario. No obstante, el equipo político creía que era necesario sacarse ese estigma".
Responsabilizó así a "la elección de apostar por un crecimiento a corto plazo, incluso a expensas de las instituciones monetarias y la inflación", según describió en un documento que elaboró bajo el título "La Macro de Macri: el sinuoso camino hacia la estabilidad y el crecimiento".
De acuerdo a su análisis, el problema fue que "la administración de Macri venía acarreando el estigma de ser un partido de derecha o centroderecha, y como tal se anticipaba que iba a arrancar su gobierno con un fuerte ajuste fiscal y monetario. No obstante, el equipo político creía que era necesario sacarse ese estigma".
Para tal fin, debilitó su lucha contra la inflación (ajustó menos de lo que debía) y ese fue "un error político costoso y obvio, pero además paradójico, para un equipo que había demostrado una profesionalidad significativa en su evaluación de los riesgos y beneficios políticos, y había visto los beneficios políticos de la desinflación en las elecciones legislativas de 2017", consideró Sturzenegger.
Su gestión en el Banco Central finalizó en plena tormenta financiera y cambiaria. De 2015 a junio de 2018, la devaluación del peso fue del 175% y la inflación acumulada fue del 95%. Poco antes de su renuncia, la tasa de referencia aumentó 40% y las reservas marcaban una caída de 15.000 millones de dólares.
Al momento de la autocrítica, reconoció que la política de metas de inflación que planteó durante su gestión al frente de la autoridad monetaria fue, tal vez, "demasiado rápida y agresiva". Había proyectado, a principios de 2016, que la inflación de 2019 sería del 5%. En ese sentido, recordó que el "leitmotiv del Central había sido que un cambio de meta quiere decir no tener una meta".
Finalmente evaluó: "Si bien la herencia macroeconómica recibida por el gobierno no era ideal, es difícil culparla por los resultados".

