"Fuimos víctimas de una extorsión por parte del gobierno nacional, que nos hizo decidir en 48 horas si perdíamos o no 9.600 puestos de trabajo, cuando en realidad ahora sabemos que ya tomaron la decisión de erradicar la industria fueguina en el mediano plazo", así explicó el secretario adjunto de la Unión Obrera Metalúrgica ( UOM), Marcos Linares, la decisión de no homologar el acuerdo que congelaba salarios por dos años a cambio de que no haya despidos.

En un acuerdo suscripto el 13 de noviembre por el gobierno nacional, el gobierno de Tierra del Fuego, la UOM y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), se establecieron sueldos fijos (sin aumento) durante 24 meses. "Desde la firma del acuerdo hemos sufrido todo tipo de ataques, por parte de la dirigencia empresarial y política, que nos acusó de haber aceptado algo que no era necesario. Ello generó un gran descontento entre los trabajadores y este cambio de postura", repasó Linares en conferencia de prensa.