Aprueban un nuevo sistema de información del Gas Licuado de Petróleo y digitalizan el control de garrafas
La medida fue aprobada por la Secretaría de Energía. Busca mejorar el control de abastecimiento, simplificar trámites administrativos y modernizar el equipo de monitoreo del sector.
La Secretaría de Energía aprobó un nuevo sistema de información para los operadores del mercado de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Se trata de una medida que busca, entre otros objetivos, mejorar el control del abastecimiento, simplificar trámites administrativos y modernizar el equipo de monitoreo del sector.
De acuerdo con la resolución oficial, el nuevo esquema reemplazará regulaciones de hace más de 20 años. "Permitirá contar con información más clara y consistente sobre producción, stocks y operaciones, fortaleciendo las condiciones de seguridad", destacaron desde la secretaría dependiente del Ministerio de Economía.
"Con esta decisión, el gobierno nacional continúa avanzando en el ordenamiento del sector energético, eliminando regulaciones obsoletas y estableciendo reglas claras que favorezcan la competencia, la transparencia y el funcionamiento eficiente de los mercados", agregaron en un comunicado oficial.
Los principales cambios
El nuevo sistema anunciado por la Secretaría de Energía aportará datos más claros, consistentes y oportunos. Entre ellos, niveles de producción de GLP y stocks disponibles, junto con movimientos comerciales y operativos de los distintos actores del sector. La intención es fortalecer las herramientas de seguimiento del mercado y mejorar la capacidad de detectar eventuales problemas de abastecimiento.
Otro punto clave es la aprobación de una metodología para determinar los volúmenes máximos de compra de GLP por operador.
Además, buscará simplificar los procesos de reporte y digitalizar la información que deben presentar los operadores. Y actualizará el esquema para registrar la fabricación de garrafas, el reacondicionamiento de envases y la baja definitiva de cilindros.
El mercado de GLP ocupa un espacio importante en el sistema energético del país, sobre todo para los hogares que dependen de garrafas para cocinar o calefaccionar ambientes.

