Javier Milei y Luis Caputo recibieron al titular del BID post derrota de La Libertad Avanza en la Provincia
El líder de La Libertad Avanza encabezó el encuentro con Ilan Goldfajn y otras autoridades del BID. Del encuentro también participaron Francos y Quirno. La entidad prometió desembolsos por U$S3.000 para este año.
El presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo mantuvieron este lunes una reunión con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. El encuentro tuvo lugar en medio de la escalada del dólar y la caída de las acciones argentinas, tras la derrota de La Libertad Avanza en las legislativas bonaerenses.
La cita se llevó a cabo en Casa Rosada y resultó importante para el Gobierno. Ocurre que el BID es uno de los organismos que apoyó el último acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y, además, prometió a realizar desembolsos para el país por unos U$S3.000 millones este año y U$S7.000 millones hasta 2028.
Del encuentro también participaron el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, que días atrás anunció la intervención del Tesoro en el mercado cambiario para frenar la suba del dólar, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que fue director ejecutivo por Argentina del BID en la administración de Alberto Fernández.
La semana pasada, el director del BID respaldó "una hoja de ruta elaborada junto con el Gobierno argentino para apoyar al país a consolidar su transformación y fortalecer un modelo de desarrollo sostenido y resiliente”.
"La estabilidad macroeconómica es uno de los objetivos primordiales de los próximos años para el Gobierno”, agregó la entidad presidida por Goldfajn en un comunicado.
Como parte de su estrategia, el BID destinará U$S7.000 millones para respaldar iniciativas del sector público, mientras que BID Invest canalizará U$S3.000 millones para fortalecer la inversión privada. La implementación de esta estrategia se llevará adelante a través de una colaboración entre el BID, que trabaja con el sector público; BID Invest, que apoya al sector privado; y BID Lab, el laboratorio de innovación del Grupo BID.
El destino de los fondos del BID se dividió en tres pilares. El primero es “arraigar reformas fiscales a favor de la sostenibilidad y la eficiencia del gasto público, fortaleciendo además la administración tributaria”. Y el segundo consiste en avanzar en la liberalización la economía "para desbloquear la inversión privada y el crecimiento, promoviendo reformas regulatorias, una modernización productiva en sectores estratégicos, la conectividad física, la expansión de la matriz energética y la inserción en la economía global”.
El tercero, en tanto, se basa en el apoyo de la población vulnerable “para reducir la pobreza, con énfasis en la mejora y fortalecimiento de los sistemas de protección social, mayor eficiencia del sistema de salud, desarrollo de habilidades fundamentales para la alfabetización y las capacidades matemáticas, mejora de condiciones urbanas y sanitarias y seguridad ciudadana”.
Más allá de su apoyo en términos generales al plan económico de Milei, el BID advirtió acerca de la fragilidad de las reservas internacionales y la falta de apoyo político para aprobar reformas en el Congreso.

