Lubetkin y Quirno buscan destrabar el proyecto de hidrógeno verde en Paysandú
Los cancilleres de Uruguay y Argentina analizarán el próximo martes la relocalización de la planta de HIF Global. La iniciativa privada enfrenta reclamos ambientales en Entre Ríos.
El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin recibirá el próximo martes a su par argentino, Pablo Quirno, con el objetivo de avanzar en una solución técnica para la instalación de la planta de hidrógeno verde en el departamento de Paysandú.
El encuentro, programado para las 15:30, contará con la presencia de autoridades de ambos países y surge tras las tensiones generadas por el presunto impacto ambiental del proyecto en las poblaciones vecinas del litoral.
El plan de relocalización y la presión judicial
El eje central de la reunión será la eventual reubicación de la infraestructura dentro del mismo departamento uruguayo.
El intendente Nicolás Olivera propuso trasladar el proyecto a un predio catalogado como industrial y más alejado de la ciudad argentina de Colón, buscando así frenar la acción judicial preventiva iniciada en la Justicia Federal de Argentina.
Según fuentes oficiales, esta maniobra pretende "limar asperezas" tras los reclamos de legisladores entrerrianos y grupos de vecinos autoconvocados.
Por el lado argentino, la comitiva incluirá al gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y al intendente de Colón, José Luis Walser.
En tanto, por el gobierno uruguayo participarán los ministros Fernanda Cardona (Industria) y Edgardo Ortuño (Ambiente), quienes buscan consolidar la inversión más importante en la historia del país.
Detalles y desafíos del proyecto energético
La iniciativa de la multinacional HIF Global prevé una inversión total de 5.385 millones de dólares y la creación de unos 1.700 puestos de trabajo entre su fase de construcción y operación.
El objetivo es alcanzar una producción de 880.000 toneladas anuales de combustibles sintéticos para el año 2029.
A pesar de que el presidente Yamandú Orsi afirmó que "hay una luz en el horizonte" para alcanzar un acuerdo bilateral, aún resta definir el costo de la energía. La empresa considera elevado el precio del suministro de UTE, punto que debe resolverse antes de la firma del contrato de inversión prevista para el próximo mes.

