El Gobierno condenó a Irán ante la ONU por cerrar el estrecho de Ormuz y respaldó a Estados Unidos e Israel
El canciller argentino Pablo Quirno condenó ante la ONU a Irán por el cierre del estrecho de Ormuz, al considerar que viola el derecho internacional y pone en riesgo la seguridad global. Además, ratificó su apoyo a Estados Unidos e Israel y advirtió sobre el impacto económico y estratégico de interrumpir una vía clave para el comercio mundial.
Este lunes, la Argentina, representada por el canciller Pablo Quirno, condenó en el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, en una postura que refuerza el alineamiento del país con el respeto al derecho internacional y la seguridad marítima.
La decisión del Gobierno nacional se da en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente y busca marcar una posición clara frente a un conflicto de alto impacto global. En ese sentido, destacó que permitir este tipo de acciones sienta un precedente peligroso.
El principal fundamento de la postura argentina radica en la defensa de la libertad de navegación, un principio central del orden internacional. Durante su exposición, Quirno sostuvo que alterar el funcionamiento de una vía estratégica como el estrecho de Ormuz constituye una conducta ilegal, ya que no solo afecta el comercio, sino también la estabilidad entre las naciones.
En esa línea, señaló que el estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde circula una parte significativa del comercio internacional, especialmente energía.
Ante esto, Quirno recalcó que interrumpir ese tránsito genera distorsiones en los mercados, presiona los precios y pone en riesgo la seguridad energética y alimentaria, afectando tanto a países desarrollados como emergentes.
Además, la postura oficial se apoya en el cumplimiento del derecho internacional. La Argentina sostiene que el bloqueo de rutas marítimas por parte de un Estado ribereño constituye una violación grave de las normas que regulan la convivencia entre países. "La libertad de navegación es una condición básica para la paz, la estabilidad y la prosperidad entre las naciones", afirmó.
En paralelo, el Gobierno reafirmó su posicionamiento geopolítico al respaldar a Estados Unidos e Israel frente a la amenaza que implica el accionar iraní. Esta decisión responde a una política exterior basada en alianzas estratégicas y en la defensa de valores como la libertad y la seguridad internacional, alejándose de posturas equidistantes ante conflictos de esta magnitud.
El Gobierno argentino condenó a Irán por el cierre del estrecho de Ormuz y respaldó a EEUU e Israel.
Otro de los fundamentos expuestos fue la lucha contra el terrorismo. La Argentina recordó que mantiene en su lista de organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria Islámica, la Fuerza Quds, Hezbollah y Hamas, lo que refuerza su rechazo a cualquier acción que considere vinculada a la desestabilización regional o global.
Asimismo, la reciente expulsión del encargado de negocios iraní en el país forma parte de una serie de medidas que buscan dar coherencia a la política exterior argentina. "Frente al terror, la Argentina no es tibia, responde con determinación. Quiero dejarlo expresado con claridad. La Argentina actúa en el escenario internacional con coherencia y sin ambigüedades", sostuvo.
Finalmente, la Argentina llamó al Consejo de Seguridad a actuar con determinación frente a lo que considera una amenaza al orden internacional. Para el Gobierno, no se trata solo de una disputa regional, sino de un conflicto que puede tener consecuencias globales, tanto en términos económicos como políticos, consolidando así una postura firme y alineada con la defensa de un sistema internacional basado en reglas.

