Mariano Cúneo Libarona defendió el proyecto para bajar la edad de imputabilidad a los 13 años antes de su discusión en el Congreso
El ministro de Justicia defendió la reforma del Régimen Penal Juvenil. El proyecto propone que los menores puedan ser juzgados a partir de los 13 años ante delitos graves.
En la previa del debate en las comisiones del Congreso, los funcionarios del área de Seguridad y Justicia explicaron los ejes centrales de la iniciativa que pretende modificar el marco legal vigente para los menores que cometen delitos.
La propuesta oficial establece que los adolescentes sean penalmente responsables desde los 13 años. Según argumentó el Gobierno, el sistema actual quedó desactualizado frente a la participación de menores en delitos de alta complejidad y violencia, por lo que busca dar una respuesta judicial que incluya sanciones acordes a la gravedad de los hechos cometidos.
En esta línea, durante una reciente entrevista, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, defendió la medida y aseguró que el proyecto persigue una justicia rápida y eficiente, destacando que "el menor que delinque tiene que tener una sanción y el Estado debe darle las herramientas para su resocialización".
Según sus declaraciones, la reforma se ajusta a las necesidades actuales de seguridad y contempla la creación de establecimientos de detención adecuados que no mezclen a los jóvenes con adultos.
Durante esta conversación, solicitó que sea aprobado el proyecto ya que será una herramienta "muy necesaria". Asimimo, comentó en radio Splendid que: "Un chico de 14 conoce perfectamente lo que hace".
También, agregó: "El mensaje de los menores es ‘delinquimos que total tenemos impunidad'. Y de la policía es ‘detenemos a la gente y en un minuto salen'. Tenés el empleo de los mayores sobre los menores, que está también contemplado en el Código Penal con pena grave, donde los usan. Como escalan, son los que suben a las casas o sustraen automóviles. Tenés bandas de chiquilines gobernados y cada vez más".
En paralelo, expresó: "El fundamento de la inimputabilidad es que el chico no comprende la criminalidad de sus actos. Pero hoy, ese chico de 16 años, o el menor, el de 15 y 14, conoce perfectamente lo que hace, qué está bien, qué está mal, actúa con dolo".
Sobre los menores que delinquen, indicó que "tienen conocimiento, tienen comprensión" mientras que enumeró los requisitos para imputar un delito penal son "conocimiento y voluntad". Y remarcó: "Hoy estos chicos lo tienen; tal vez no lo tenían el chico de 1980, pero hoy lo tiene".
Luego, señaló: "El proyecto no es tan oneroso. No es un tema que sea imposible, está contemplado y está estudiado".
Además, de la iniciativa destacó que servirá porque "la provincia de Buenos Aires es un festival de delincuencia, es una cosa sangrienta".
Por último, afirmó que se trata de proyecto elaborado con criterio técnico y solicitó que el Congreso lo acompañe ya que: "Se somete un proyecto que, te juro por Dios, fue hecho con el máximo equilibrio, pensando en la justicia, estudiando un montón, el extranjero y consultando a especialistas. Que lo debatan y que salga, porque tiene que salir".
Los puntos centrales de la reforma
El proyecto no solo se enfoca en la edad, sino que plantea un esquema integral para el tratamiento de los jóvenes en conflicto con la ley penal:
Responsabilidad temprana: El límite baja de los 16 a los 13 años para asegurar que los delitos no queden impunes.
Régimen de penas: Establece un sistema de sanciones que permite el cumplimiento de condenas en establecimientos especializados, evitando la mezcla con la población carcelaria adulta.
Finalidad del proyecto: Los voceros oficiales señalaron que el objetivo es terminar con la utilización de menores por parte de bandas criminales y brindar herramientas de resocialización efectivas.

