SALUD

Se viene el verano: ¿Cómo ponerse a punto físicamente para disfrutarlo a pleno?

Sedentarismo, aumento de peso, falta de ejercicio y complicaciones que sufre el organismo se manifiestan con el paso de los meses en los cuales se relaja la dieta y no hay fuerza de voluntad para practicar ejercicio físico.

A pocos días de dar inicio oficial al verano, se acrecientan las ganas de mantenerse bien físicamente, pero para poder lograr ese objetivo, hay que primero preparar el organismo para que esté “a la altura de las circunstancias” y evitar algún problema en épocas de altas temperaturas.

El sedentarismo, aumento de peso, falta de ejercicio y complicaciones que sufre nuestro organismo se manifiestan con el paso de los meses en los que, tal vez, se relaja la dieta y no hay fuerza de voluntad para practicar ejercicio físico. Ahora bien, la pregunta que algunos se hacen en este momento es “¿Cómo puedo volver a sentirme bien físicamente?” o “¿Cómo puedo ordenar mi alimentación para estar en forma este verano?”. Se trata de anhelos que no apuntan solamente a lo estético, sino sobre todas las cosas, a lo más importante: estar saludables.

Alternativas para llegar bien al verano

Estas inquietudes suelen ser las mismas que aparecen todos los años, y en general, se intentan resolver apelando a alguna solución “mágica” que casi nunca nos deja del todo conformes. Por eso, procurar repetir el mismo esquema es lograr el mismo resultado que la última vez. Hay que animarse y alentarse a uno mismo a intentar algo nuevo.

La buena noticia es que existen alternativas efectivas, rápidas y seguras para alcanzar los objetivos deseados. De hecho, los especialistas en el campo de la nutrición suelen brindar algunos consejos que te ayudarán a encontrar soluciones, sin descuidar la salud. 1) Cocinar en casa: sobre todo si últimamente hubo muchas comidas afuera, porque en muchos restaurantes se suele abusar de la sal y los aderezos para realzar el sabor, lo cual no es tan saludable. Cocinar en casa puede ser también una oportunidad para relajarse y preparar los platos que resulten más beneficiosos.

2) Agregar al menú más frutas y verduras: a diferencia de los hidratos de carbono ultraprocesados, cuyo consumo conviene disminuir, estos alimentos proporcionan nutrientes esenciales y son más funcionales para el organismo. Un tema a tener en cuenta, es que las verduras de hojas verdes, por ejemplo, contribuyen a depurar el hígado, que suele ser víctima de diversos excesos con la comida. 3) Evitar las gaseosas, refrescos, el café y las bebidas alcohólicas: en este punto, lo mejor sería optar, en cambio, por bebidas saborizadas naturalmente, jugos caseros, té, mate u otras infusiones. Es bueno recordar la importancia de beber mucha agua diariamente para que el cuerpo se mantenga hidratado y pueda desintoxicarse.

4) Elegir alimentos con propiedades desintoxicantes: múltiples estudios científicos certifican las bondades del apio, hinojo, brócoli, rúcula, limón, jengibre, calabaza, remolacha, zanahoria y otras hortalizas y verduras. El asunto es que beber el jugo de estos alimentos frescos en el desayuno o la merienda le aportará energía al cuerpo y mejorará, por ejemplo, la función hepática. 5) Entre comidas, solo snacks saludables: el denominado “picoteo” entre las comidas es uno de sus peores enemigos para bajar de peso, y aunque es difícil resistir la tentación, sobre todo en momentos en que uno tiene hambre y ve a estos paquetes como “salvadores”, el esfuerzo vale la pena. Lo mejor es prever el hambre que aparece entre comidas y tener a mano siempre una opción más saludable. Esta puede ser, por ejemplo, frutas (cortada y lista comer en recipientes prácticos, para que sea el camino más corto) o frutos secos. Hay que buscar qué alternativas más prácticas y con gran poder de saciedad te resultan ricas.

6) No descontrolarse con la comida en las salidas con amigos y eventos de fin de año: este es, tal vez, el punto más complicado para llevar adelante, ya que en las reuniones sociales, suele aparecer el exceso en las comidas y bebidas. En este sentido, los expertos en nutrición recomiendan elegir platos más livianos y evitar los más pesados y calóricos. Por ejemplo, una buena solución es pedir las salsas y aderezos aparte, así el control de lo que se le pone a su plato es a criterio de cada uno. 7) Dormir al menos ocho horas diarias: según las apreciaciones científicas, está probado que el buen sueño es fundamental para mantener el ritmo biológico y que se activen adecuadamente los mecanismos de limpieza del organismo. Por otra parte, los profesionales de la salud sostienen que dormir mal, el insomnio y bajar de peso no van de la mano. 

8) Moverse y ejercitarse: es importante que todas las personas realicen con frecuencia alguna actividad física, pero no hace falta que sea un deporte exigente, de hecho, puede alcanzar con una camina de diaria de 30 minutos o subir a menudo escaleras. Sin lugar a dudas, existe una actividad para cada persona, solo hay que encontrarla. Una actividad altamente recomendable es el yoga, ya que ofrece muchos beneficios para la salud, tanto física como emocional. También se aconseja realizar caminatas, andar en bicicleta, correr o practicar cualquier deporte, el ejercicio es un gran aliado para mantener un balance saludable en el organismo. En este punto, sí es clave que antes de realizar alguna actividad que exija de distintos niveles de esfuerzo, se realice la consulta correspondiente con un médico de cabecera para hacer un chequeo o apto físico que habilite la práctica.

Reducir el consumo de alcohol de cara al verano

Uno de los principales enemigos del organismo es el alcohol, por su alto contenido calórico e incidencia en la formación de adiposidades. A esto se le suma que al mezclarlo con otras bebidas azucaradas, se convierte en un cóctel explosivo. Al consumir alcohol, le entra tanta energía de golpe a las células del organismo que no les da tiempo a gastarla y entonces la almacenan en forma de grasa.

Encabezando la lista de bebidas que suman kilos están los licores: vodka, con 300 kilocalorías por cada copa de 100 mililitros; el anís (297 Kcal), whisky y coñac (280 Kcal), ron, ginebra (244 Kcal) y orujo (222 Kcal). Reducir o cortar con la ingesta de alcohol tiene un efecto inmediato en la salud. En tanto, un estudio de la Universidad de Sussex reveló que las personas que dejan de beber durante un mes lograr bajar los índices de grasas, colesterol, mejoran la calidad de su piel, duermen mejor, ahorran dinero y tienen mejor energía y humor.

Beber una copa no hará que engordemos de repente, pero si el consumo de alcohol es abusivo o habitual estaremos dando energía extra al cuerpo y las grasas seguirán a la espera de ser gastadas.

Controles y estudios preventivos en la estación del verano

Antes de practicar algún deporte o actividad física, los médicos sostienen que se debe realizar siempre un examen físico para determinar si es seguro que una persona participe en una actividad determinada. La mayoría de los clubes o instituciones obligan a niños, adolescentes y adultos a hacerse este test antes de comenzar un nuevo deporte o iniciar la temporada competitiva.

Durante el examen físico, el médico hará lo siguiente: registrar su estatura y peso, medir la tensión arterial y pulso (frecuencia y ritmo cardíaco), controlar su vista, examinar el corazón, pulmones, abdomen, oídos, nariz y garganta y evaluar su postura, articulaciones, resistencia y flexibilidad.

Hay una segunda parte del examen al paciente que tiene que ver con antecedentes médicos e incluye preguntas sobre estos temas: enfermedades graves de familiares o preexistentes, como asma, diabetes o epilepsia, hospitalizaciones o cirugías, alergias, lesiones que haya sufrido (conmociones cerebrales, esguinces y fracturas), si sufrió desmayos, mareos, dolor de pecho o dificultad para respirar al hacer ejercicio físico y qué medicamentos está tomando. El examen físico predeportivo puede detectar problemas de salud con el tiempo prudente para tratarlos y evitar complicaciones.

POR G.A.

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