¡Más sabor, menos sal!: un desafío necesario
Del 8 al 14 de marzo se celebra la semana de la concientización, que apunta a disminuir el consumo de sodio en la población, ya que en Argentina las cifras que reflejan esta problemática son alarmantes.
La semana de concientización sobre la sal, llevada a cabo del 8 al 14 de marzo, busca sensibilizar a la población sobre las afecciones a la salud que un consumo de sodio excesivo puede llegar a provocar. Su objetivo es brindar las herramientas necesarias para que las personas puedan disminuir las cantidades de sal que ingieren.
Toda acción a favor de la prevención de enfermedades cardiovasculares y de la mejora de la salud está abocadas a disminuir el consumo de sodio en la población.
"Si hay un ingrediente rico en este mineral y, además, protagónico en el mundo culinario e industrial es la sal o cloruro de sodio. Su exceso de consumo es el primer factor de riesgo de hipertensión, asociada a enfermedades renales, infarto, accidentes cerebrovasculares y muerte prematura", explica la doctora Virginia Busnelli, (M.N. 110.351), especialista en nutrición y directora del Centro de Endocrinología y Nutrición CRENYF.
El consumo de sodio en Argentina es alarmante, cada persona ingiere en promedio 12 gramos diarios de cloruro de sodio, cuando lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 5 gramos diarios.
Readaptar el gustoExiste una percepción del sabor asociado a lo salado que se fue construyendo a lo largo de la historia, en función a los hábitos alimentarios, cantidad de sodio consumido y naturaleza del mismo.
Sin embargo, la especialista afirma que es posible readaptar el gusto sin sentir un gran impacto en la dieta.
"Esta construcción se puede modificar a través de cambios paulatinos, de esa forma podemos ir acostumbrándonos a nuevos sabores e ir constituyendo nuevas formas de cocinar y darle sabor a nuestras comidas", asegura Busnelli.
Este año, la semana de la concientización sobre la sal destaca este punto. El lema a tratar es "¡Más sabor, menos sal!", una invitación a dejar de poner a la sal en un lugar protagónico e inamovible y darle espacio a nuevas formas de cocinar, condimentar y preparar platos que resulten agradables al paladar y cargados de sabor.
Para ello, la nutricionista recomienda "comenzar a utilizar nuevas hierbas y condimentos que aporten sabor a las preparaciones como: romero, tomillo, orégano, laurel, ajo, pimentón ahumado y dulce, cúrcuma, jengibre, pimienta, comino y más".
Asimismo, es importante no colocar el salero en la mesa a la hora de comer para no verse tentados a añadir más sal a los platos. Por último, Busnelli aconseja reducir gradualmente la cantidad de sal durante la cocción, "de a poco el cuerpo se va a ir acostumbrando".

