Desde su llegada en noviembre de 2019, el Covid-19 SARS-CoV-2 se llevó la vida de 6,2 millones de personas en todo el mundo y contabilizó un total de 505 millones de contagios. 

Con países europeos que han experimentado hasta la sexta ola del virus, las vacunas han logrado llevar al menos un poco de certidumbre y, lo principal, contener y descender marcadamente el número de fallecimientos.

Si bien es prematuro hablar de la erradicación de la enfermedad, la inoculación de la población ha ido al ritmo de las mutaciones del SARS-CoV-2 y ha permitido no solo ha reducido los fallecimientos sino que ha amortizado los síntomas de la enfermedad, haciendo que los infectados transcurran el virus con características similares a las de una gripe.

 

Con el advenimiento de diferentes tipos de vacunas, como Pfizer, Oxford/AstraZeneca, Moderna Sinopharm, Sinovac, o Sputnik, con sus diferentes grados de efectividad, la comunidad científica ha ido delineando los posibles efectos secundarios que las personas vacunadas pueden llegar a experimentar con cada una.

En los últimos días, los científicos han puesto la lupa en un síntoma que han padecido con frecuencia quienes se vacunaron con la tercera dosis de Moderna, y se llama Pirexia

¿Qué es la Pirexia?

La Pirexia es un posible efecto secundario de la tercera dosis de la vacuna Moderna contra el Covid-19 y consiste en un proceso febril, acompañado de cefalea, linfadenopatía, malestar, además de migraña. No es una enfermedad en sí misma, sino un indicativo de que algo le está sucediendo al organismo, siendo una reacción defensiva de nuestro cuerpo ante una agresión externa. 

El síntoma suele aparecer 24 horas después del pinchazo, y normalmente dura un máximo de dos días. Si bien no reviste gravedad, de persistir por un lapso de tiempo mayor, es recomendable consultar al médico.

La cefalea es el segundo efecto secundario más común en los vacunados con el refuerzo de Moderna.

Según un estudio reciente del Ministerio de Salud de España, el 34% de los casos reportados y analizados de las personas vacunadas con la tercera dosis de la vacuna Moderna han presentado Pirexia.

El mismo informe detalla que los efectos secundarios más comunes entre los vacunados con la dosis de refuerzo de Moderna que le siguen a la Pirexia con la cefalea (dolor de cabeza persistente) con el 18%, síntoma seguido de la inflamación del ganglio linfático o linfadenopatía, mialgia o dolor muscular, malestar general y dolor en la zona de vacunación.

En el caso de la vacuna Pfizer, el efecto secundario más habitual tras la aplicación de la tercera dosis es la linfadenopatía en el 21% de los casos, la pirexia en el 20%, y cefalea en el 10% del registro.

Ver comentarios