SALUD

Día Mundial de la Diabetes: se estima que hay más de 4 millones de adultos con esta enfermedad en el país

El 40% de los pacientes desconoce su diagnóstico, advierten los especialistas en salud. “La prevención comienza en la mesa”, indicaron.

El 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que afecta a más de 4 millones de personas en la Argentina, aunque el 40% lo desconoce. Su incidencia se disparó en las últimas décadas y las proyecciones apuntan a que seguirá aumentando. Las claves para prevenirla y la importancia de la alimentación en la calidad de vida de las personas que conviven con esta patología crónica. 

“Se calcula que más de 4 millones de adultos sufren esta enfermedad. La mayoría tiene diabetes tipo 2, relacionada con hábitos inadecuados de estilo de vida. La prevalencia aumentó más del 50% en las últimas décadas, y lo que es más preocupante es que las proyecciones nos muestran que seguirá en crecimiento. Pero hay otra dato que nos debe alertar y es que se estima que 4 de cada 10 personas con diabetes no saben que tienen la enfermedad, advierte el doctor Hugo Sanabria (M.N. 98.220), jefe del Programa de Prevención Cardiovascular del ICBA Instituto Cardiovascular.

La diabetes es una enfermedad crónica que se define por la presencia de niveles elevados de glucosa en el torrente sanguíneo, producto de una deficiencia en la producción de insulina, en su acción biológica, o una combinación de ambas.

 

El aumento en la incidencia global de la diabetes, particularmente del tipo 2, se relaciona con factores como el sedentarismo, el exceso de peso, el estrés y los patrones dietéticos inadecuados. Una modificación del estilo de vida hacia hábitos saludables, que incluya una nutrición basada en plantas (NBP), puede incidir en la prevención o incluso en la remisión de la diabetes tipo 2.

Día Mundial de la Diabetes: llegar al diagnóstico 

El diagnóstico de diabetes conlleva un impacto emocional significativo. Frecuentemente, las personas experimentan fases análogas al duelo: negación, enojo, tristeza y, finalmente, aceptación con el apoyo adecuado. La adaptación requiere integrar la nueva condición en la vida cotidiana, no limitándose solo al control glucémico o la medicación.

La asistencia psicológica, los grupos de apoyo y el acompañamiento del equipo de salud mejora la adherencia al tratamiento y la calidad de vida. La atención a la salud mental constituye un componente integral del plan de cuidados desde el momento del diagnóstico.

 

La diabetes afecta a más de 4 millones de argentinos (Imagen ilustrativa).
La diabetes afecta a más de 4 millones de argentinos (Imagen ilustrativa).

Detectar la diabetes a tiempo puede marcar la diferencia entre vivir con o sin complicaciones. Muchas personas transitan durante años con niveles elevados de glucosa sin saberlo, lo que favorece el daño silencioso a órganos vitales como el corazón, los riñones, los ojos y los nervios”, advierte el doctor Sanabria. Uno de los objetivos centrales del Día Mundial de la Diabetes, instaurado hace más de tres décadas, es lograr una mayor adhesión a los controles de rutina que terminan teniendo un impacto positivo en la calidad de vida cuando la patología es hallada en sus primeras etapas.

Es que en la práctica la detección temprana abre las puertas a un tratamiento mucho más efectivo. La evidencia científica marca que un manejo integral e intensivo desde el inicio puede reducir significativamente el riesgo de complicaciones a largo plazo. Con un simple análisis de sangre anual, es posible diagnosticar precozmente la enfermedad y actuar antes de que aparezcan consecuencias graves o irreversibles.

Vivir con diabetes: “La prevención comienza en la mesa”

La licenciada en nutrición Victoria Núñez (M.P. 5276) del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, enfatizó el rol crucial de la dieta en los pacientes con diabetes: "La alimentación cumple un rol central en este proceso. No se trata de ‘hacer dieta’, sino de aprender a comer de forma equilibrada, consciente y sostenible en el tiempo”.

 

Un patrón dietético adecuado para la prevención o el control de la diabetes implica la inclusión de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, fuentes de proteínas magras y lípidos de calidad. Además, se requiere limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y bebidas endulzadas.

La comprensión del impacto de los alimentos en la glucemia, el dominio de la lectura de etiquetas nutricionales, la organización de las comidas y la incorporación de actividad física son pasos esenciales para facilitar decisiones saludables.

“Como nutricionistas tenemos un papel fundamental en el abordaje de la diabetes. Acompañamos al paciente no solo en la planificación de su alimentación, sino también en la construcción de hábitos duraderos y realistas, considerando su entorno, su cultura alimentaria y sus emociones", indicó Nuñez. La educación nutricional personalizada puede mejorar la relación con la comida y los resultados terapéuticos, protegiendo también la salud cardiovascular, renal y ocular, y disminuyendo el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.

 

 Qué rol cumple la alimentación en la diabetes.
 Qué rol cumple la alimentación en la diabetes

La nutricionista destacó que: “La prevención comienza en la mesa y se sostiene en el tiempo. Cada elección cuenta. Priorizar alimentos frescos y no tanto de paquete, moverse más y realizar controles con profesionales de la salud idóneos en el tema, son acciones simples que pueden salvar vidas”.

Por otro lado, existe una correlación probada entre el consumo elevado de productos ultraprocesados (como cereales endulzados, bebidas azucaradas y comidas industriales) y un incrementoen el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y otras condiciones cardiometabólicas. Estos productos no solo aportan calorías, sino que alteran los mecanismos de saciedad y contienen aditivos y azúcares que promueven el consumo excesivo, pudiendo reforzar mecanismos de recompensa cerebral que algunos expertos definen como un comportamiento adictivo hacia el azúcar.

Día Mundial de la Diabetes: actividad física y buen descanso

El sedentarismo representa uno de los cambios conductuales más perjudiciales de las últimas décadas, vinculado con el aumento de la prevalencia de diabetes tipo 2 a nivel mundial. La práctica diaria de ejercicio físico, preferentemente de tipo aeróbico y de baja intensidad, no solo optimiza el control metabólico de la diabetes, sino que actúa sobre la resistencia a la insulina, considerada el origen de la patología. Asimismo, contribuye a mantener una función adecuada del páncreas endocrino por un período más prolongado.

No obstante, el manejo de la diabetes trasciende la alimentación, el sedentarismo y el peso corporal. La privación o la baja calidad del sueño se asocia a una mayor resistencia a la insulina. El estrés crónico, por su parte, eleva los niveles de cortisol y altera el metabolismo.

Priorizar un sueño reparador, cultivar técnicas para la gestión del estrés (como por ejemplo los ejercicios de respiración) y consumir una dieta rica en fibra, fermentados y alimentos que nutren la microbiota, son estrategias que pueden complementar y potenciar los efectos beneficiosos del ejercicio y la dieta convencional.

El futuro de la diabetes

El Doctor Osvaldo Ponzo (M.N. 87.672) del Servicio de Endocrinología del Hospital Alemán, anticipó el futuro de esta enfermedad a partir de nuevos y más efectivos tratamientos: “La diabetes ya no es solo una enfermedad de control de azúcar: es un campo en rápida transformación donde la tecnología, la ciencia del comportamiento y nuevos enfoques sobre estilo de vida se combinan para cambiar cómo se diagnostica, vive y previene”.

 

En el horizonte de la diabetes se espera una optimización tecnológica y un conocimiento más profundo de los determinantes biológicos y sociales. Sin embargo, la equidad en el acceso a la educación alimentaria y a estos avances será crucial. La prevención, mediante la disminución de la exposición a ultraprocesados, la promoción del manejo del estrés y la higiene del sueño, sigue siendo hasta el momento la herramienta más robusta disponible.

Sistemas como el "páncreas artificial" o los sistemas automatizados de administración de insulina (AID), que incluyen sensores continuos de glucosa (CGM) y bombas inteligentes con algoritmos de aprendizaje automático, están evolucionando hacia un control más autónomo, minimizando la variabilidad glucémica y el riesgo de hipoglucemia.

Ponzo concluyó: “A medida que estas tecnologías se perfeccionen (y si evoluciona la regulación y el acceso) vivir con diabetes tipo 1 podría parecer menos condicionado por comidas y horarios, y más por decisiones de vida normales. Al mismo tiempo, nuevas formulaciones de insulina y vías de administración están en estudio para mejorar comodidad y eficacia”.

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