Luego de la aprobación por parte de la jueza que entiende en la sucesión y del acuerdo entre todos los herederos de Diego Armando Maradona, finalmente se fijó la fecha del domingo 19 de diciembre para que se realice la subasta online de algunos de sus bienes, entre ellos autos, propiedades y objetos personales. 


La jueza civil platense Luciana Tedesco del Rivero, que maneja los destinos de la sucesión, autorizó el 15 de octubre pasado, a que entren en remate dos inmuebles, tres vehículos de alta gama y elementos personales del genio del fútbol que se encuentran en dos containers en la localidad bonaerense de Beccar.


Con respecto a estos últimos objetos que pertenecieron al “Diez”, el lunes pasado el administrador de la sucesión, Sebastián Baglietto, y el abogado de Jana Maradona visitaron los contenedores para seleccionar los elementos que entrarán en la subasta. La única premisa fue la de elegir aquellas cosas que hayan pertenecido a Diego pero que no impliquen un valor sentimental.


“Se seleccionaron máquinas de correr, escaladoras, artículos de uso cotidiano que tenía Diego en Dubai, televisores, indumentaria de la marca deportiva que lo vistió toda la vida o algunas cosas firmadas por él mismo. Se dejaron afuera del remate todo tipo de premios, camisetas que le regalaron a Maradona y que el atesoraba, etcétera”, comentó uno de los abogados.

Afiche promocional de la subasta de Maradona que se realizará el 19 de diciembre.


Entre los elementos que estarán disponibles, se destaca un cuadro con el afiche principal del documental realizado por la Gazzetta Dello Sport y producida por la RAI de 2006 que lleva estampado la firma de Diego.


Sobre las propiedades, la jueza autorizó que ingresen a la subasta la icónica casa de Cantilo al 4000 que Maradona le regaló a sus padres a mediados de los años 80 con un precio base de 900 mil dólares y un departamento en Mar del Plata ubicada en la calle Carlos Tejedor al 700 que empezará a rematarse en 65 mil dólares.

Los vehículos autorizados son tres. El primero es una minivan Hyunday H1 modelo 2018 con la que Maradona y su entorno solían moverse cuando visitaban Buenos Aires que iniciará su remate en 38 mil dólares. El segundo un BMW M4, de 2019, que tiene la firma de Diego en su parabrisas con un precio base de 165 mil dólares. Este vehículo además tiene luces y sirenas de patrullero policial. Por último, otro BMW, en este caso 750I, del 2020, tasado en 225 mil dólares. El elevado precio de este tiene que ver con que es un vehículo de altísima gama que prácticamente no llega a la Argentina. 

La firma encargada de organizar el evento será Adrián Mercado, que se comprometió a publicitar la subasta con una inversión de 4 millones de pesos. Para eso ya convocó a una licitación de marcas desde su página de internet.

Los interesados en participar de la subasta desde Argentina deberán abonar un monto en pesos para, después de eso, recibir el link de ingreso que les permitirá pujar en cada uno de los elementos. En el caso de los extranjeros será la misma modalidad, sólo que el abono se cobrará en dólares o euros. Aún no está abierta la inscripción.

En el documento firmado por la jueza el 15 de octubre pasado, se especifica el motivo que esgrimieron los abogados de los herederos para realizar el remate: “para afrontar el pago de las cuantiosas deudas existentes y de gastos conservatorios del restante acervo cuya estimación se desprende de la planilla de gastos mensuales”.

“La subasta se realiza porque, tanto las casas como los autos, generaban gastos que tenían que afrontar los herederos de su propio bolsillo. Entonces se llegó a esta idea con el objetivo de convertir todo en dinero para que no genere deudas. Con respecto a los elementos de los containers pasa algo parecido. Se van a subastar distintas cosas para que, en vez de pagar por dos bauleras, entre todo en una”, explica otro de los letrados involucrados.

Según se estipuló, el dinero de lo que se remate no podrá ser dividido entre los herederos, sino que será utilizado, sola y exclusivamente, para pagar deudas y gastos. Esto se debe a que, hasta febrero del 2022, existe una prohibición para utilizar el dinero de la sucesión, ya que aún no se resolvió la situación de al menos dos jóvenes que esperan sus respectivos ADN para saber si son hijos de Maradona.