CONMOCIÓN

A los 93 años murió Pablo Novak, el último habitante de Villa Epecuén

Considerado como "un ícono y una leyenda" de Villa Epecuén, sus restos fueron velados este lunes y sus cenizas serán esparcidas en el lugar en el que vivió toda su vida.

Pablo Novak, conocido como una "leyenda" siendo el último habitante de la Villa Epecuén y distinguido en el 2020 como Embajador Cultural y Turístico del distrito, murió este lunes a los 93 años de edad como consecuencia de las secuelas de un ACV, el cual deterioró su calidad de vida.

El próximo 25 de enero cumpliría 94 años, pero un ataque cerebral lo marginó de la vida social ya que estuvo internado en los últimos días para fallecer en su hogar ubicado en el partido bonaerense de Adolfo Alsina. Los restos de Novak fueron velados este lunes y serán cremados por elección de su círculo familiar.

La leyenda de villa Epecuén fue testigo de las inundaciones en 1985 y quien nunca se fue de ese lugar pese a la catástrofe natural, por lo que sus restos van a ser cremados y sus cenizas serán arrojadas allí.

A los 93 años murió Pablo Novak, el último habitante de Villa Epecuén
Sus cenizas serán esparcidas en el lugar en el que vivió toda su vida.

El intendente de Adolfo Alsina, Javier Andrés, consideró al difunto como "un ícono y una leyenda" ya que "siempre era el que iba a las ruinas cuando fue bajando el agua; lo encontrabas en un lugar donde funcionó una carnicería con su diario en la mano, su perro y su bicicleta".

Ligado a la actividad agropecuaria y una fábrica de ladrillos, el intendente dijo que "cuando se inundó, el agua llegó cerquita a su chacra y cuando fue bajando por el 2011 y apareciendo lo que quedó de las ruinas iba con su diario y se sentaba ahí donde hablaba con la gente".

"Era muy charlatán y contaba anécdotas", sostuvo el Jefe comunal acerca del hombre que vivía solo en su chacra, con su cocina a garrafa para cocinar y con el aporte de energía a través de paneles solares dispuestos por el municipio.

 

Novak tuvo diez hijos y 12 hermanos, con quienes compartió toda su juventud en el pueblo y alimentando su educación en el colegio de la región. El intendente lo consideró como "una marca registrada" de Epecuén, siendo nombrado dos años atrás como Embajador Cultural y Turístico.

Cabe destacar que en una entrevista, Novak recordó el momento en el que la ciudad sufrió la inundación, como consecuencia de las altas precipitaciones y obras inconclusas en la regulación de canales que provocaron el aluvión.

A los 93 años murió Pablo Novak, el último habitante de Villa Epecuén
Pablo Novak con su bicicleta, su compañera de viajes.

"No voy a olvidarme nunca del ruido del agua. A los pocos días nos dijeron: 'Junten lo que puedan, tenemos que abandonar el pueblo, Epecuén va a desaparecer´", recordó Novak, y señaló que "todas las familias se fueron y de a poco me fui quedando solo".

"Nunca sentí tristeza, hay gente que se abraza a las paredes y llora, yo disfruté mi vida y no me quiero ir de acá", había expresado Novak en una entrevista para Télam.

A los 93 años murió Pablo Novak, el último habitante de Villa Epecuén
El antes y el después de la inundación.

Vale recordar que la laguna de Epecuén se desarrolló como destino turístico desde su fundación en los años '20, y llegó a ser famosa en el mundo por contener propiedades curativas con sus aguas más de 100 gramos de sal por litro, sólo superado por el famoso Mar Muerto asiático.

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